Ubicado a unos 90 kilómetros de Quito, desde la pasada semana registra actividad sísmica en su interior asociada a desplazamiento de magma.
La víspera, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo declaró alerta amarilla en las provincias de Napo, Orellana y Sucumbíos.
Los Comités de Operaciones de Emergencia fueron activados a nivel de las provincias y los cantones para que estén alertas en caso de tener que tomar acciones inmediatas para proteger a la ciudadanía.
Este es uno de los más activos del arco volcánico ecuatoriano y ha tenido al menos 16 erupciones desde 1541.
A partir del año 2002, entró nuevamente en erupción y continúa su actividad, la cual se ha caracterizado por generar una gran cantidad de señales sísmicas y de infrasonido.