Los fiscales argumentaron, en cambio, que Hall le disparó a su padre porque pensó que éste estaba planeando divorciarse de su madrastra, quien se adjudicó al principio la autoría del homicidio, de lo que retractó después.
El niño podría ser recluido en un centro de menores hasta que cumpla los 23 años.
Durante el juicio, los fiscales sostuvieron que Joseph tenía una historia de comportamientos violentos, que incluían un ataque a un maestro y una puñalada a su hermana.
Jeff Hall fue un líder noe-nazi regional quien pregonaba sobre la "supremacía racial". Para los fiscales, esto no era motivo central del juicio, por lo que requirieron al juez que ignorara ese dato.
Kathleen Heide, una criminóloga que se especializó en criminales juveniles, dijo que unas 8.000 víctimas en los últimos 32 años fueron asesinadas por su descendencia, pero que sólo 16 de esos crímenes fueron cometidos por niños de 10 años o más chicos.