Nasseri destacó que se trata de proteger las extensas fronteras marítimas que tiene el país tanto al norte como al sur por lo que se trata de una "preparación defensiva frente a potenciales amenazas", según Ria.
El campo de gas de Pars del Sur significa para Irán la mitad de sus reservas de gas. Es una zona de 9.700 kilómetros cuadrados compartida con Qatar. A nivel mundial equivale a un 8% de las reservas totales.
Irán es un gran aliado de Siria y dentro de sus viejos planes está la construcción de un gaseoducto para proveer gas a este país.
En la televisión de AlAlam se explicó que el gaseoducto será de unos 1.500 kilómetros con el objetivo de proporcionar gas a Irak y a Siria, informa Green Report. En este proyecto el tramo va desde Assalouyeh hasta Damasco.
Los ministros de petróleo de Iraq, Irán y Siria firmaron el 25 de julio 2011 un acuerdo preliminar con 225 kilómetros iniciales que atraviesan el territorio de Irak, pasando por la capital de Bagdad.
Analistas internacionales se preguntan cómo podrá alcanzar Damasco, si el trayecto del gaseoducto pasa por zonas ocupadas por militares de oposición, que consideran a Irán sus enemigos.
Teherán aseguró que el gaseoducto Irán- Iraq-Siria estaría completado el otoño 2013, para extenderse en el futuro hasta el Líbano con esperanzas de llegar hasta Europa.
Nuevas inspecciones
Irán permitirá al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) inspeccionar la instalación nuclear del Ejército en Parchin si se disipan las amenazas israelíes de atacar las plantas nucleares del país, informaron hoy medios oficiales.
"Si se disipan las amanazas externas, ellos (el OIEA) podrán inspeccionar Parchin", dijo el viceministro de Asuntos Exteriores Hassan Ghashghavi, según le cita la agencia de noticias ILNA.
Irán y el OIEA prevén proseguir con sus negociaciones sobre la inspección de la planta de Parchin, ubicada cerca de Teherán, a mediados de enero. Según fuentes de los servicios de Inteligencia occidentales, en esas instalaciones se hacen pruebas a partes de armas nucleares.
Las inspecciones en ese centro están consideradas una de las piedras angulares para lograr un avance en la disputa de hace más de 10 años por el programa nuclear iraní.
Hasta la fecha, Teherán siempre negó el acceso al lugar al OIEA asegurando que legalmente no estaba obligada a permitir el acceso a los inspectores a instalaciones que no fuesen nucleares.