Tras el encuentro con el Papa, Gabriele ha sido excarcelado y ha regresado a su casa, en el Vaticano, donde pasará la Navidad junto a su familia. Sin embargo, la Santa Sede informó hace ya tiempo que no podrá residir en el interior del Estado de la Ciudad del Vaticano ni trabajar allí.
Benedicto XVI en persona ha acudido a la celda de la Gendarmería Vaticana en la que Paolo Gabriele permanecía encerrado desde mayo pasado para comunicarle que le perdonaba.
El Papa ha indultado a Gabriele, condenado a 18 meses de cárcel por el robo con agravantes de documentos reservados del Pontífice, ha informado el portavoz vaticano, Federico Lombardi.
Gabriele cumplía la condena desde el 25/10 en una celda del Vaticano tras haber sido condenado a 3 años de prisión por robar los documentos papales abusando de la confianza depositada en él. Debido a la ausencia de antecedentes, la pena quedó reducida a un año y medio de prisión y al pago de las costas.
El Pontífice también ha indultado al informático condenado por complicidad en el caso de filtración, Claudio Sciarpelletti.