Y esta destrucción de los volcanes, tiene como consecuencia los deslizamientos de la tierra.Hawaii ha registrado 15 grandes deslizamientos de tierra en los últimos 4 millones de años, y el último sucedió hace 100 mil años.
La noticia trasciende días después de que el volcán Kilauea, situado en la mayor isla del archipiélago de Hawai, comenzó a derramar lava al océano Pacífico creando una extraña fusión de vapor en las olas, que de continuar podría convertirse en una nueva atracción turística, dijo hoy Janet Babb, portavoz del Observatorio Geológico y Volcánico de USA.
La lava del Kilauea, que está en erupción continua desde 1983, comenzó a fluir en el mar el pasado 24 de noviembre y ya lo hace 11 kilómetros mar adentro.
A pesar de que los funcionarios de turismo de Hawai esperaban un aumento de visitantes atraídos por el espectáculo natural explosivo, las autoridades advirtieron de que acercarse a los derrames puede tener riesgos potencialmente mortales e instó a los visitantes a permanecer a una distancia segura y respetar las barreras impuestas por el flujo de lava.
"Las entradas al mar pueden ser muy hermosas, pero también muy peligrosas", dijo Babb.
Cuando la lava llega al mar, se enfría, se oscurece y se endurece en un delta de lava en medio de un torrente de vapor, pero al ser de nueva creación es de firmeza inestable y puede derrumbarse sin previo aviso.
Si se derrumba, los visitantes que estén incluso a 100 metros de distancia del delta pueden ser heridos por grandes trozos de lava y por chorros de agua caliente consecuencia del colapso, añadió la portavoz.
"La lava fundida en el océano genera un vapor que puede parecer inofensivo, pero puede ser muy peligroso. Es ácida y contiene pequeñas partículas de vidrio volcánico, y las olas rompiendo con la lava puede enviar agua hirviendo", agregó.