Este fenómeno provocó un tsunami cuyas primeras olas están llegando a la costa japonesa en diferente escala. Según informa NHK, se espera que el mar crezca al menos medio metro a la altura de Fukushima, donde se encuentra la central nuclear que colapsó en 2011.
La prefectura de Miyagi es la primera que ha sentido el impacto de las olas, a las 18:02 hora local, poco después de producido el terremoto de mayor intensidad. Movimientos menores se siguen produciendo a lo largo de la isla, que está en alerta.
Se han registrado luego nuevos crecimientos abruptos en el nivel del mar, el máximo en el puerto de Kesennuma, donde han reportado niveles de 80 centímetros por encima de lo habitual.
En Fukushima, técnicos de la planta nuclear afirmaron que el terremoto no ha afectado las instalaciones que están en reparación desde que otro sismo seguido de un destructivo tsunami las dañó el 11 de marzo de 2011. Por el momento, los niveles de radiación se han mantenido estables.