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El Cromañón madrileño sigue devorando a la mujer de Aznar

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, mujer de José María Aznar, ha reconocido que realizó un viaje de placer a Portugal el sábado 03/11 y volvió el domingo 04/11, cuando apenas habían transcurrido 2 días desde que 3 jóvenes fallecieran aplastadas en el Madrid Arena y las dudas sobre la seguridad del edificio ya apuntaba al Consistorio (Concejo Deliberante) como corresponsable de la desgracia que ese sábado 03/11 se cobró la 4ta. víctima mortal, la única menor de edad.

 

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, no renunció a un viaje de placer en Portugal durante el puente de Todos los Santos a pesar del fatídico accidente que tuvo lugar en Madrid Arena el 31/10 y que, además de causar la muerte de 4 jóvenes, provocó la 1ra. gran crisis de gobierno en el ayuntamiento de la capital española.
 
Según publicó Economía Digital, Ana Botella y su marido, José María Aznar, pasaron el fin de semana en el spa Penha Longa, un complejo hotelero de 5 estrellas situado en la localidad de Sintra –a 30 kilómetros de Lisboa- y que está considerado como uno de los mejores hoteles de Portugal.
 
El hotel en cuestión pertenece al fondo inversor que lidera Javier Faus, y cuenta entre sus instalaciones con el mejor restaurante asiático del país luso, un establecimiento dirigido por el cocinero catalán Sergi Arola, un complejo de aguas termales, un campo de golf homologado para competiciones oficiales e incluso instalaciones hípicas.
 
Si bien la pareja tenía planeado comenzar su viaje el jueves 01/11, en vista de lo ocurrido, la alcaldesa decidió posponerlo hasta el sábado por la mañana.
 
La propia alcaldesa Botella de Aznar, confirmó este martes 06/11 la información, asegurando que era un “viaje privado que tenía programado desde hace tiempo” con su familia. Los Aznar Botella se hospedaron en el Penha Longa Hotel Golf Resort, situado en una reserva natural nacional a diez minutos de Sintra y a media hora de Lisboa.
 
La única vez que Botella compareció públicamente tras la tragedia fue en una convocatoria de prensa convocada de urgencia el viernes 02/11 por la tarde, antes de marcharse de fin de semana con su familia. 
Flanqueada por 3 concejales, Botella se limitó a prohibir las macrofiestas en locales municipales. Por la mañana, había acudido al Instituto Anatómico Forense donde se encontraban los cuerpos de las 3 primeras fallecidas, todas con 18 años.  
 
En esa ocasión ella hizo una escueta declaración y aseguró que “la relación” existente entre la empresa organizadora de la fiesta -Diviertt S.L.- y el Ayuntamiento “tenía todos los papeles en regla”. A continuación, acudió a la Fundación Jiménez Díaz y al Hospital 12 de Octubre para interesarse por el estado de las 2 adolescentes que resultaron heridas graves, María Teresa Alonso (20 años) y Belén Langdon, fallecida mientras Botella volaba hacia Portugal a descansar 2 días.
 
Ana Botella reapareció ante las cámaras el lunes 05/11, en la inauguración de la 3ra. fase de la ciudad deportiva del Real Madrid. Ella no aceptó preguntas de periodistas por ser de carácter “institucional”, la alcaldesa felicitó a su Nº2,  Miguel Ángel Villanueva, quien se encargó de digerir toda la gestión de la crisis desde la mañana del 01711, cuando se apresuró a desmentir la versión de los jóvenes que pasaron la noche en el Madrid Arena y aseguraban que el aforo se extralimitó.
 
Durante el fin de semana, su equipo capeó como pudo las noticias que fueron apareciendo y que apuntaban a un exceso de aforo del recinto en el que se celebraba la fiesta, a problemas en la seguridad, a la presencia de menores en el interior del Madrid Arena y a la supuestas buenas relaciones del empresario organizador, Miguel Ángel Flores, con el propio vicealcalde.
 
Villanueva y Pedro Calvo, concejal de Economía y presidente de Madrid Espacios y Congresos, la empresa pública a traves de la que el Consistorio gestiona el Madrid Arena, negaron cualquier responsabilidad del Ayuntamiento en las muertes. El 2do., sin embargo, terminó admitiendo la falta de permisos de funcionamiento del pabellón, aunque lo justificó asegurando que estos no eran necesarios.
 
Botella, que regresó de su retiro el domingo por la tarde, no ha vuelto a hacer ninguna declaración más sobre el Madrid Arena hasta este martes, cuando reconoció su escapada al país vecino.
 
Hasta el momento, el Ayuntamiento ha confirmado que el Madrid Arena no tiene licencia, aunque Madrid Espacios y Congresos intentó obtenerla y Urbanismo se la denegó, y no cumple las normas de seguridad e incendios vigentes, sino las del año 2001, cuando se construyó. La edil de Urbanismo, Paz González, explicó ayer que esta situación es completamente legal, ya que el nuevo Código Técnico de Edificación no se aprobó hasta 2006.
 
El Consistorio también ha admitido que realizó el contrato de alquiler del pabellón con Diviertt a pesar de que la Ley de Contratos Públicos lo impide, porque la empresa tenía deudas con la Seguridad Social.

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