Con profusión de detalles, la investigación de «The New York Times» ha descubierto que "muchos familiares de Wen Jiabao, incluyendo a su hijo, su hija, su hermano menor y su cuñado, se han vuelto extraordinariamente ricos durante su mandato".
En muchos casos, añade el rotativo, "los nombres de los parientes han sido ocultados tras sociedades e inversiones a través de amigos, colegas de trabajo y socios de negocios". Como consecuencia, la familia del primer ministro, que curiosamente es el responsable de la política económica de China, "tiene activos en bancos, joyerías, enclaves turísticos, compañías de telecomunicaciones y proyectos de infraestructuras, en ocasiones usando entidades en paraísos fiscales".
Entre sus posesiones, el diario neoyorquino destaca "un proyecto para la construcción de villas en Pekín, una fábrica de ruedas en el norte de China y una empresa que ayudó a construir algunos de los estadios de los Juegos Olímpicos de 2008, como "El Nido", así como inversiones en la aseguradora Ping An, una de las mayores del mundo".