"Uno de los médicos tratantes me ha informado que padezco un tumor microscópico canceroso no agresivo en la próstata, el cual, en ningún momento, sería causa de mi muerte", dijo Garzón en un comunicado.
Garzón, un antiguo líder sindical de 65 años, tiene la función de reemplazar al presidente de Colombia, en caso de ausencia temporal o permanente.
La salud del vicepresidente provocó recientemente un debate en el Congreso, en donde algunos parlamentarios pidieron al funcionario someterse a exámenes médicos y otros le recomendaron renunciar.
"El próximo 29 de octubre cumplo 66 años y a esta altura de mi vida, insisto, no me puedo aferrar al cargo de vicepresidente y menos enamorarme del mismo. En tal sentido, soy plenamente consciente que debo dejar en manos de la Constitución y de la ley todo lo relacionado con el presente y futuro del vicepresidente de Colombia", añadió Garzón en el comunicado.
La Constitución de Colombia establece que en caso de renuncia, incapacidad permanente o muerte del vicepresidente, el Congreso elegirá a su sucesor para completar su período.
El presidente Santos, quien se declaró curado de cáncer después de la operación a la que fue sometido, se reintegró plenamente a sus funciones la semana pasada, aunque tiene restricciones para viajar.