El estudio concluyó que las municiones de USA y del Reino Unido son responsables de las altas tasas de abortos involuntarios, niveles tóxicos de contaminación por plomo y mercurio y un ascenso en espiral de los defectos de nacimiento.
Faluya, a unos 40 kilómetros al oeste de Bagdad, fue invadida primero por los marines de USA en la primavera de 2004, y luego de nuevo después de siete meses. Parte de la artillería más pesada en el arsenal de USA se desplegó durante el ataque, incluyendo proyectiles de fósforo.
El Departamento de Defensa USA reaccionó al documento diciendo que no hay informes oficiales que indiquen una conexión entre la acción militar y los defectos de nacimiento en Irak.
Por otra parte, un portavoz del Gobierno británico también dijo que no hay "evidencia científica o médica confiable para confirmar un vínculo entre la munición convencional y los defectos de nacimiento en Basora. Todas las municiones utilizadas por las fuerzas armadas del Reino Unido están dentro del derecho internacional humanitario y están en consonancia con la Convención de Ginebra"