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"El Lazca" ya no mandaba en Los Zetas

A pesar de la búsqueda infructuosa del cuerpo, de las acusaciones cruzadas entre organismos públicos por la pérdida del mismo y de las diferentes versiones sobre el enfrentamiento interno entre Los Zetas en México, aparentemente Heriberto Lazcano Lazcano, jefe de la organización, habría cedido el mando hacía meses por una grave enfermedad, según reporta la consultora estadounidense Stratfor. Así se descarta que la muerte del capo narco haya sido un éxito para Felipe Calderón y es probable que poco cambie en la lucha contra el narcotráfico en México.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Aunque pretendió mostrarse la muerte del líder de Los Zetas como una victoria del gobierno federal mexicano, lo cierto es que Heriberto Lazcano Lazcano presentaba una enfermedad desde hacía tiempo y transfirió el liderazgo de la organización a Miguel Ángel Treviño El Z-40 de manera ordenada hace varios meses, de acuerdo con la consultoría estadounidense Stratfor.
 
La firma estadounidense, experta en temas de seguridad, detalla en un análisis que fue por problemas de salud que el hoy difunto capo ya había cedido el liderazgo a El Z-40, de acuerdo con sus fuentes, “por ello, las últimas amenazas y ataques de otros cárteles se han centrado en Treviño”.
 
La muerte de Lazcano no tendrá un gran impacto para Los Zetas u otras organizaciones criminales en tanto tráfico de drogas, a menos que las autoridades localicen y atrapen a Treviño, expresó el centro de investigación.
 
Stratfor explica que, con base en sus informantes, El Lazca sufría una enfermedad terminal, lo que redujo gradualmente su papel operativo en el grupo criminal durante los últimos meses. Ello permitió a Treviño instaurarse en la primera posición.
 
Esta supuesta transición puede explicar por qué las últimas operaciones antizetas de cárteles rivales se centraron en El Z-40. Dada la condición de salud de Lazcano, una transición de liderazgo, que probablemente habría sido inevitable en algún momento, Treviño ha demostrado su habilidad para manejar los desafíos que enfrentan Los Zetas, argumentó la consultoría.
 
Mientras que Lazcano fue el líder indiscutible del cártel, Treviño mantuvo un papel importante como un segundo al mando, supervisando las operaciones en lugares críticos como Nuevo Laredo y estuvo probablemente a cargo de la mayoría de operaciones de Los Zetas los meses anteriores a la transición indicada por Stratfor.
 
Por otro lado, la muerte de El Lazca se anuncia en medio del escándalo con respecto a la pérdida del cuerpo; sin embargo, si el fallecimiento de este narco es cierto, “es dudoso que este evento tenga un gran impacto en las operaciones de Los Zetas”.
 
La muerte de Heriberto Lazcano ayudaría a consolidar el liderazgo de Treviño dentro de Los Zetas, dice la empresa de geopolítica; no obstante, es probable que comience a aumentar la presión policiaca, naval y militar en su contra, convirtiéndose ahora en el blanco de perfil más alto de la organización.
 
Debido a que Treviño probablemente ha supervisado las actividades del grupo desde hace tiempo, no se espera que haya cambios trascendentales en las operaciones de Los Zetas. Si la transición de liderazgo se llevó a cabo sin resistencias significativas, este capo “parece completamente capaz de manejar las operaciones del grupo como competente como su predecesor”.
 
No cambiará nada
 
La muerte del fundador de Los Zetas, Heriberto Lazcano Lazcano no se traducirá en un cambio en las actividades de la organización, pero sí implica un reto de unidad para Miguel Ángel Treviño, El Z-40, quien hasta este fin de semana era considerado el número dos del grupo delictivo.
 
La forma en la que operan Los Zetas, "como una organización híbrida establecida en redes" y no en grupo familiar, como lo hacen los cárteles de la droga tradicionales, permite que conserven su fuerza "a nivel de calle" sin importar quien sea el líder, concluyen reportes de narcotráfico en México de los centros de estudio Center for a New American Security y The Brookings Institution, ambos con sede en Washington, D.C..
 
"No son una jerarquía, dejar fuera al máximo líder no se traduce en la disminución de operaciones en el país. (…) El verdadero poder de Los Zetas está en la independencia de su estructura celular. Cada líder regional puede moldear su tipo de operación para sacar mejor provecho de las condiciones locales", explicó Sylvia Longmire, analista y consultora en seguridad.
 
La especialista señaló que el reto, tras la muerte de El Lazca, estará en mantener la unidad en "la cúpula", no en la operación de las células, "esto es una victoria de la administración de Calderón, pero operativamente no es simbólica (…) lo que puede venir ahora es una limpia de parte de Treviño para medir lealtades".
 
Hace un año, el gobierno federal informó que Lazcano era el único fundador del grupo delictivo de Los Zetas que todavía estaba prófugo, según el poder que éste tenía en la organización, debajo de él, estaba Miguel Ángel Treviño, el Z-40.
 
La Procuraduría General de la República confirmó en agosto pasado un posible enfrentamiento entre Treviño y Lazcano por el control del grupo delictivo, lo que derivó en hechos violentos en entidades como San Luis Potosí y Zacatecas, pero también en el debilitamiento de ambos líderes.
 
"Actualmente están metidos en una espiral de capturas y eso no habla de que ahora mismo sea una organización muy cohesionada, a lo que se suma que se lleva a cabo un desmantelamiento metódico de parte del gobierno federal. Pero no sabemos que tan acelerado está ese posible proceso de fragmentación y todo dependerá de qué tanto pueda el Z-40 mantener la cohesión de la organización", dijo Alejandro Hope, analista de seguridad del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
 
Según el centro de investigación en seguridad Center for a New American Security, Los Zetas fue uno de los grupos más afectados por la estrategia contra el crimen que inició en diciembre de 2006 Felipe Calderón, por lo que "se concentraron en otros tipos de crímenes, incluyendo el secuestro, la extorsión y la piratería", comenzaron a ser más violentos "para ganar espacios" y contrarrestar que carecían de "experiencia en los aspectos organizativos y comerciales que se requieren para dirigir un cártel de drogas".
 
"Lo primero que obtienen los grupos que operan en el terreno para Los Zetas es 'el uso de la marca', pero siempre estarán más dedicados a la actividad local, lo que ha llevado a esta organización en particular, a ampliar la gama de delitos que no está enfocada únicamente en el tráfico ilícito que dirige una sola persona, sino líderes por región", dijo Hope.
 
En los últimos cuatro meses, el gobierno federal ha detenido a líderes de Los Zetas en Veracruz, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. La más reciente, es la aprehensión de Salvador Martínez Escobedo, La Ardilla, acusado de ser el autor de la masacre de 72 migrantes que fueron acribillados en el municipio de San Fernando.
 
"Están cayendo líderes regionales porque el gobierno federal busca tener impacto entre la gente en su combate a este grupo, pero independientemente de ello, Morales Treviño ya tenía cierto tipo de control incluso con El Lazca, (ahora) debe hacer frente a posibles rupturas como la que ocurrió con El Talibán y evitar que haya una invasión de otros grupos (delictivos)", dijo Longmire.
 
En septiembre pasado, la Marina detuvo a Iván Velázquez Caballero, conocido como El Talibán, Z50 o L50, que solía ser el jefe financiero de Los Zetas, hasta que se enfrentó a Treviño Morales por el control de San Luis Potosí y buscó aliarse con el cártel de Sinaloa. Esta rebelión, implicó para Los Zetas disminuir el control que tenían en Zacatecas, Aguascalientes y partes de Guanajuato y Coahuila, según la Secretaría de Marina.
 
Datos oficiales indican que Los Zetas —además de la rivalidad que tienen con el cártel del Golfo desde 2010 cuando dejaron de ser el brazo armado de esa organización—, se enfrentan al Cártel de Sinaloa de Joaquín El Chapo Guzmán en el norte y el occidente del país y a la organización de Los Caballeros Templarios, antes Familia Michoacana, en el suroeste.
 
Los Zetas tienen presencia en al menos 20 entidades federativas, según la Policía Federal, pero en las que operan más son Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Zacatecas, Hidalgo, Nuevo León y Coahuila.
 
Este grupo delictivo ha estado involucrado en hechos que el presidente Felipe Calderón ha calificado como "actos de barbarie" como el hallazgo de fosas clandestinas en Tamaulipas con al menos 150 cuerpos, la masacre de 72 migrantes en el municipio de San Fernando o el incendio del Casino Royale en Monterrey, Nuevo León que provocó la muerte de 52 personas.
 
Todo ello ha llevado a que, para el gobierno federal, sea el grupo delictivo que más violencia provoca en el país y a que sus líderes estén en la lista de los "más buscados".
 
Según ese listado de la PGR, de Los Zetas, además de a Miguel Ángel Treviño, hace falta capturar a su hermano Omar, encargado del tráfico de drogas desde Nuevo Laredo, Tamaulipas a USA; y a Eduardo Almanza Morales, que opera en la frontera sur del país.
 

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