“Este lunes se informó que las autoridades dejaron de buscar restos humanos, lo que generó una profunda molestia en los familiares de las personas desaparecidas”, dijo, segú reseña descifrado.com.
Explicó que la Guardia Nacional mantiene un cerco muy estricto en las áreas afectadas, porque al Gobierno “no le conviene que se sepan los verdaderos números de esta tragedia”.
Asimismo, al menos 46 locales comerciales (11 totalmente devastados) y 1.600 viviendas fueron afectados por la explosión y posterior onda expansiva. Explicó que los negocios pequeños (ventas de comida, cybers) que funcionaban en casa de familia fueron incluidos en la lista de viviendas afectadas.
“El sector comercio estuvo cerrado a causa de tragedia desde el fin de semana (por el duelo nacional) y se reactivó después que apagara el último incendio el día martes pero el volumen de las ventas no se ha recuperado, y en algunos lugares hubo pequeños saqueos”, comentó.
El turismo en la península de Paraguaná cayó de forma drástica, sobre todo en el municipio Los Taques. “Los turistas se marcharon, así como los que fueron a comprar en la zona libre, el único turismo que hay es el de las personas que van a ver como quedo Amuay”, comentó.
Por otra parte, Castro resaltó que las 100 casas que van a ser entregadas a los damnificados por la explosión fueron adjudicadas originalmente a los afectados por las lluvias, de manera que los segundos tendrán que esperar para recibir su vivienda.