La masacre en Denver ocurrió a minutos de la publicación del informe del servicio de noticias de The Guardian reportado el pasado 21 de julio, que aseguraba que los algoritmos de Robert Holmes iban a ser usados para descubrir el fraude.
Igualmente curioso sobre esta masacre es que la inteligencia estadounidense en su página web TheIntelHub.Com publicó un reporte en el que se daba cuenta de un simulacro que se realizaría en una facultad de medicina de la Universidad Rocky Vista, que proponía un tiroteo en un cine.
Los ataques de falsa bandera como el que se sospecha que pudo haber sucedido en Denver son herramientas disponibles para las fuerzas de USA, presentes como una posibilidad en manuales de entrenamiento.
Algunas preguntas sobre el atacante no han sido esclarecidas. Por ejemplo: ¿Por qué Holmes llenó de explosivos su casa para luego avisarle a la policía que los tenía ahí? ¿Si Holmes quería exterminar la mayor cantidad de gente posible, por qué avisó a los policías? Si Holmes era estudiante de neurociencia ¿de dónde sacó conocimientos para fabricar un sistema de bombas que tomó dos días al FBI desactivar?
A pesar de que la policía aseguró que todas las pruebas dicen que el tirador estaba solo, numerosos testigos aseguran que hubo un complice. De hecho, los primeros informes policiales especulaban con la intervención de dos o más atacantes, aunque esto fue retirado de posteriores informes.
Incluso un testigo, Corbin Dates, sostuvo que Holmes recibió una llamada telefónica a su celular mientras aún estaba dentro del teatro y que luego de atenderla salió corriendo hacia la salida de emergencia, suponiendo que el atacante tenía un cómplice que coordinaba el ataque.
Dates también afirma que vió a Holmes en la salida de emergencia "señalando algo o mirando s alguien pasaba a buscarlo". Otros testigos aseguran que el atacante no podía estar solo, dado que la granada de gas provino del lado opuesto al que se iniciaron los disparos.
Según las hipótesis del chantaje a Robert Holmes, el verdadero James podría haber sido secuestrado para forzar a su padre a no testificar en el escándalo Libor.
La verdadera identidad de Holmes se revela en las diferencias grotescas entre la foto que se divulgó inicialmente sobre el sospechoso y su imagen actual, cuando se presentó ante el juez, con el pelo teñido de naranja.
Notablemente, la imagen de Holmes no sólo cambió mucho entre una y otra foto, sino que se podría decir que la persona que apareció en público con el pelo teñido es efectivamente es otra persona disfrazada, lo que deviene en las sospechas.