El portavoz de la cancillería iraní también dijo que las políticas antiiraniés empeoran la crisis económica global, ya que la oferta de energía es un elemento indispensable para la seguridad del mercado energético global. Asimismo, Mehmanparast tacha las medidas contra Teherán de "irresponsables" y dijo que no son legítimas y que van contra las leyes internacionales, entre ellas los principios del libre comercio.
"Esta medida puso de manifiesto que ellos [los países occidentales] no sólo no persiguen un proceso constructivo hacia Irán, sino que buscan generar tensiones", recordó Mehmanparast, tras asegurar que Teherán defiende sus derechos nucleares en el marco del Tratado de Proliferación Nuclear (TNP).
El 1 de julio entró en vigencia el embargo de la UE al petróleo iraní, que viene estipulado por las sanciones impuestas el pasado 23 de enero y que abarca todos los contratos firmados antes de aquella fecha. Por su parte, USA puso en vigor el pasado 28 de junio una medida unilateral de sanciones contra los países que compren petróleo iraní.
Sin embargo, el país norteamericano se vio obligado a eximir a 18 países, entre ellos China, Japón, Corea del Sur y 10 países europeos. Occidente no deja de imponer sanciones a Irán, cuyo programa nuclear considera vinvulado a motivaciones bélicas. Irán rechaza estas acusaciones y defiende su derecho soberano a usar la energía nuclear con fines pacíficos.
Nuevas amenazas
Irán anunció el domingo pruebas de misiles y amenazó con borrar a Israel "de la faz de la tierra" si el Estado judío lo atacaba, en una de las más crudas amenazas en el día en que Europa empezó a aplicar un embargo sobre el petróleo y otras duras sanciones en contra de la república islámica.
"Si toman cualquier medida, nos darán una excusa para borrarlos de la faz de la tierra", dijo Amir Ali Hajizadeh, jefe de la división aerotransportada de la Guardia, según reportes de la agencia estatal de prensa IRNA.
Las sanciones europeas -que incluyen la prohibición de importar petróleo iraní a estados de la Unión Europea y algunas medidas que dificultan el comercio entre Irán y otros países- fueron promulgadas a comienzos de este año, aunque entraron en vigencia el 1 de julio.
El veto pretende dañar la economía iraní y obligar a la república islámica a detener sus trabajos nucleares, que a juicio de países de Occidente buscan producir armamento atómico.
Israel ha dicho que podría atacar a Irán si la diplomacia no logra que Teherán abandone sus propósitos nucleares.
USA también ha sostenido que un ataque militar está sobre la mesa como un último recurso, pero funcionarios de ese país le han pedido en reiteradas ocasiones a los israelíes que tengan paciencia y que esperen que las sanciones tienen efecto.
Washington dijo que el embargo podría obligar a Teherán a ceder terreno en la próxima ronda de negociaciones sobre su programa nuclear, programadas para la próxima semana en Estambul.
Conflicto en Siria
El conflicto de Siria debe tener una solución interna, entre sirios y sin la intervención de países extranjeros, dijo hoy el ministro iraní de asuntos Exteriores, Ali Akbar Salehí, a la agencia estudiantil local, Isna.
"Nosotros le dijimos al señor Kofi Annan, el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, que el asunto debe resolverse entre sirios", recalcó el ministro iraní, cuyo país es aliado del régimen de Damasco, que encabeza el presidente Bashar al Assad.
Salehí dijo que "Al Assad sigue siendo presidente de Siria hasta el año 2014" y rechazó los "discursos de algunos políticos que dicen que tal persona o tal otra se tienen que ir o deben venir otras en su lugar, pues eso es una intervención en asuntos internos de otros países".
En su opinión, las reuniones internacionales pueden tener como objetivo el facilitar distintas opciones para resolver el conflicto de Siria, pero se opuso a que sean "el ámbito para interferir en asuntos de ese país" y también a la "lógica de la fuerza" que, según él, propugnan algunas potencias y países de la región.
El pasado sábado, en Ginebra, en una reunión del Grupo de Acción para Siria, en la que estuvieron USA, Rusia, Francia, Reino Unido, China, Turquía, Irak, Catar y Kuwait, se propuso la formación de un Gobierno transitorio que conduzca a Siria, en un plazo de un año, a una nueva fase política basada en elecciones libres.
En la reunión no estuvieron ni el régimen de Damasco ni los opositores sirios que pretenden derrocar al Gobierno, que ya han rechazado la propuesta del encuentro, ni tampoco Irán, firme aliado de Al Assad, como tampoco Arabia Saudí, que respalda a la oposición.
Salehi ya apoyó el pasado sábado, en declaraciones difundidas por la televisión oficial iraní, IRIB, el plan de reformas del presidente sirio y rechazó cualquier intervención extranjera.
Asimismo, el responsable de la diplomacia iraní dijo entonces que había comunicado a Annan que Irán también rechaza la actuación de grupos opositores armados contrarios al régimen de Al Asad, que calificó de "terroristas".
El viceministro iraní de Exteriores para África y Países Árabes, Amir Abdolahian, señaló, tras el encuentro del Grupo de Acción para Siria, que Teherán está dispuesto a participar en "cualquier tipo de reunión constructiva para resolver el problema de Siria y a ayudar directamente al pueblo sirio en el marco del plan de paz de Annan".
El responsable iraní repitió que "no es posible tomar decisiones en nombre del pueblo y el Gobierno sirios desde fuera y dar recetas militares y de seguridad".
Abdolahian criticó la "interferencia" de potencias ajenas a la zona, en referencia a USA y sus aliados, en el conflicto de Siria y en el apoyo a "acciones terroristas" y dijo que, según sus indicios, hubo posturas en la reunión de Ginebra que "apuntan al objetivo de hacer fracasar el plan de paz de Annan".