En Irak se ha usado el LRAD, un cañón sonoro que emite un sonido insoportablemente agudo con un alcance de hasta 400 metros y físicamente dañino a menos de 100. Se ha usado eficazmente para ahuyentar piratas somalíes. También se detectó su uso en protestas domésticas en USA, como fue
el caso de las manifestaciones antiglobalización en Pittsburgh, cuando el G20 se reunió en esa ciudad en septiembre del 2009.
Son especialmente famosas las pistolas eléctricas Taser, usadas por las policías en USA e Inglaterra, que incapacitan al sospechoso permitiendo reducirle. Su crítica consiste en que el agente ya no intenta arreglar el incidente hablando, simplemente lanza la descarga. Amnistía Internacional dice que las Taser han acabado con la vida de 439 personas desde 2001.
En USA existe el ADS, también llamado "rayo del dolor", llevado a Afganistán a principios de este año. Se trata de una parabólica montada sobre un camión o todoterreno que emite ondas electromagnéticas que provocan que cualquiera que esté a menos de 500 metros sienta una quemazón insoportable. Así, si una patrulla se encontrase con un grupo de civiles hostiles podría dispersarlos gracias al ADS. Se asume que quienes no abandonen la zona son hostiles y se les abate.
Según Tracy Tafolla, la directora de la empresa Directorado Сonjunto de Armas No Letales, este ingenio antidisturbios es el más seguro de todos fabricados hasta la fecha. “No lo ves, no lo oyes, no lo hueles. Sólo lo sientes”, dijo.
La infantería de marina de USA recientemente ha llevado a cabo la primera prueba en público de el ADS. Varios periodistas que asistieron al ensayo del prototipo comentaron que los rayos que emite el arma te hacen sentir como si estuvieras en un horno. Para prevenir posibles daños a la salud, el rayo se apaga automáticamente tras permanecer activo durante tres segundos.
En resultado, de las más de 11.000 personas que participaron en los test, dos de ellas sufrieron quemaduras de segundo grado.
Según sus creadores, el arma es mucho más segura que los gases lacrimógenos y las balas de goma aplicadas hoy en día. El Pentágono aún no ha encargado la nueva arma, pero los fabricantes aseguran que todo está listo para su aplicación.
La búsqueda de nuevos armamentos no letales alrededor del mundo sumados a las medidas cada vez más opresivas ed control (cámaras de seguridad en las esquinas, scanners en los aeropuertos, leyes de control de la información, etc) oscurecen el panorama de un mundo en crisis y con un avance constante de los poderes estatales sobre las libertades personales, lo que se parece cada día más a un relato futurista digno de Orwell o Aldous Huxley.