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DSK, nuevamente ante la justicia

Dominique Strauss-Kahn se encuentra nuevamente en apuros. El ex director general del FMI ha declarado este martes (21/02) ante la policía judicial de Lille por una supuesta relación con una red de prostitución que operaba en el norte de Francia ante una gran expectación mediática. Diez meses después de que una empleada de un hotel de Nueva York le acusara de agresión sexual y pasara varias semanas en la prisión, la prácticamente confirmada adicción al sexo del ex mandamás de las finanzas internacionales vuelve a llevarle ante los tribunales. Quedó detenido.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El ex director general del FMI Dominique Strauss-Kahn fue detenido este martes (21/02) en Lille (norte de Francia) en el marco de una investigación por “complicidad de proxenetismo” y “ocultamiento de abuso de bienes sociales” del llamado caso del hotel Carlton, según informó la fiscalía. 
 
Strauss-Kahn es acusado de tener sexo con prostitutas en fiestas organizadas por esta red en restaurantes y clubs swingers en París y Washington. Lo que los investigadores quieren dilucidar es si el economista tenía conocimiento de que las mujeres que participaban en las mismas eran prostitutas.
 
Strauss-Kahn llegó por la mañana a un cuartel de la gendarmería al que había sido convocado e inmediatamente se le comunicó su detención para investigación, agregó la fuente. 
 
Su abogada, Frédérique Baulieu, llegó poco después para asistir a su cliente en la detención para investigación que, teóricamente, puede durar hasta 96 horas, pero que se espera que no se prolongue más allá de 48 horas. También un médico se trasladó al lugar de detención, pero sólo permaneció unos minutos. La ley francesa prevé que las personas detenidas para investigación pueden pedir un examen médico.
 
Strauss-Kahn será interrogado sobre las “fiestas” en las que habría participado en París y Washington, a fin que los investigadores determinen si sabía que las mujeres que participaban en las mismas eran prostitutas. 
 
Los testimonios sobre el caso señalaron que varios viajes de mujeres fueron organizados y financiados por 2 empresarios del norte de Francia, Fabrice Paszkowski, directivo de una empresa de material médico, y David Roquet, ex director de una filial del grupo de obras públicas Eiffage. 
 
El último de esos viajes tuvo lugar del 11 al 13 de mayo en la capital estadounidense, en vísperas de la detención de Strauss-Kahn por el caso del hotel Sofitel de Nueva York.  
 
En ese caso, el entonces director del Fondo Monetario Internacional (FMI) fue acusado por una empleada del hotel, Nafissatou Diallo, de agresión sexual. La justicia norteamericana abandonó los cargos, pero Strauss-Kahn deberá afrontar un proceso civil en USA. El asunto desencadenó además una serie de revelaciones sobre su vida privada, convirtiéndose para unos en un “ogro sexual” y para otros en “víctima” de un complot. Strauss-Kahn reconoció un gusto por “el libertinaje” pero negó haber cometido cualquier acto ilegal o violento, más allá de la defraudación a su mujer e hijos y probablemente al pueblo francés.
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El escándalo de Nueva York, al que siguió el caso del Carlton, puso punto final a las probables ambiciones presidenciales de Strauss-Kahn en Francia, como candidato potencial del Partido Socialista, tras haberle costado su cargo en el FMI. Era candidato a quedarse con la presidencia. El actual candidato socialista al Palacio del Elíseo, François Hollande, continúa al frente en la intención de voto, pese a la entrada en campaña del presidente francés, Nicolás Sarkozy, quien sigue sin despegar en las encuestas.
 
Strauss-Kahn conoció a Paszkowski hace varios años a través de Jacques Mellick, hijo y homónimo de un diputado francés, que participaba entonces en clubs de reflexión política strauss-kahnianos. 
 
Según Didier Cattoir, abogado de Jacques Mellick hijo (que fue detenido para investigación sin ser inculpado), éste se propuso para actuar como “una especie de cabeza de puente” para “finalizar” el regreso a Francia de Strauss-Kahn, que estaba “seguro” de presentar su candidatura a la elección presidencial de abril de este año, para la que los sondeos lo situaban como favorito.
 
Si los jueces de instrucción consideraran suficientes los cargos, Strauss-Kahn podría ser inculpado de complicidad de proxenetismo y ocultamiento de abuso de bienes sociales. Este último cargo implicaría que estuvo al tanto del origen fraudulento de los gastos de los que se benefició.
 
La cuestión de eventuales contrapartidas a esas fiestas le será también indilgada. Según los abogados de Paszkowski y Roquet, éstos niegan que haya habido tales contrapartidas. 
 
Strauss-Kahn pidió 2 veces que se le tomara declaración sobre este asunto. No bien su nombre fue citado por la prensa en el marco del caso, a mediados de octubre pasado, pidió declarar “lo más rápidamente posible” para poner fin a las “insinuaciones malévolas”. Reiteró su pedido el 11/11/11 a través de sus abogados, que denunciaron un “verdadero linchamiento mediático”. 
 
Henri Leclerc, uno de los abogados de Strauss-Kahn, declaró en diciembre que su cliente “podía ignorar totalmente” que las mujeres que encontraba en las fiestas libertinas fueran prostitutas. 
 
"No podía fácilmente haberlo sabido, porque como te puedes imaginar, en este tipo de fiestas no siempre están vestidas, y yo reto a cualquiera a distinguir una prostituta desnuda de cualquier otra mujer desnuda", dijo Leclerc a la radio francesa Europe 1, en diciembre.
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Todos los que han declarado han exculpado a Strauss-Kahn de los delitos imputados, según extractos de sus testimonios revelados este martes (21/02) por el diario "Libération".
 
Sólo una de las prostitutas se mostró escéptica sobre el hecho de que el responsable del FMI desconociera que las relaciones que mantenía con ella eran de pago.
 
Se trata de Mounia R., de 38 años, quien aseguró haberse acostado con Strauss-Kahn en el hotel Murano de París y que señaló que "el conjunto de las personas presentes no podía ignorar que ese 'trabajo' era remunerado".
 
Versión contraria a la presentada por otra de las prostitutas, Florence, que participó en varias de las fiestas con Strauss-Kahn, incluida la montada en Washington la víspera de que el responsable del FMI fuera acusado de violación en Nueva York.
 
Esta prostituta, que cobró 2.400 euros por prestar sus servicios en la capital de USA, aseguró estar "casi segura" de que el político desconocía que se trataba de una prostituta.
 
"A veces es mejor que los participantes (en las fiestas) no lo sepan, sólo los que lo organizan lo saben", dijo.
 
Algunas de esas mujeres, prostitutas “independientes”, trabajaban en un salón de masajes dirigido en Bélgica por Dominique Alderweireld, alias “Dodo la saumure” (“Dodó la salmuera”). 
 
Ocho personas han sido ya inculpadas en este caso, desencadenado por acusaciones de que directivos del hotel Carlton de Lille ponían a sus clientes en contacto con prostitutas durante sus estadías en el establecimiento. Entre los inculpados figuran 3 directivos del Carlton, un abogado y un oficial de policía.
 
A diferencia del caso Sofitel, en el caso Carlton no hay denuncia de abusos, pero sí podría ser inculpado de complicidad de proxenetismo, de confirmarse que sabía la profesión de las chicas. En cuanto al abuso de bienes sociales, este último cargo implicaría que estuvo al tanto del origen fraudulento de los gastos de los que se benefició.
 
Sin duda, los fiscales le preguntarán qué contrapartidas pudo dar el ex patrón del FMI a sus amigos para que fueran tan generosos con él. Aunque los abogados de Paszkowski y Roquet niegan cualquier contraprestación, se rumorea que DSK podría haberles puesto en contacto con dirigentes políticos de su confianza. 
 
Las promesas y contraprestaciones se habrían realizado en momentos en que DSK era el favorito para quedarse con la presidencia de Francia. 

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