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Protesta y represión en Valencia

El problema presupuestario valenciano no comenzó ahora, lleva tiempo ya. En todo caso, ahora estalló por la represión policial. Y así alcanzó una visibilidad que lo hizo trend topic global en Twitter.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Desde el pasado miércoles 15/02, el Instituto de Enseñanza Secundaria Luis Vives -en el centro de Valencia, frente a la Estación del Norte y la Plaza de Toros y solo a un par de manzanas del Ayuntamiento- se ha convertido en el epicentro de las revueltas estudiantiles contra los recortes de la Generalitat. 
 
En Twitter ya lo llaman la #PrimaveraValenciana, paralelismo excesivo con las revueltas árabes que se encadenaron desde 2010. La deuda arrastrada de la administración valenciana con los centros educativos ha encendido la mecha en un territorio agarrotado casi siempre por lo que aquí se llama meninfotisme (indiferencia).
 
> Los alumnos de un instituto de Castellón van a clase con mantas porque no funciona la calefacción desde hace meses.
 
> Un instituto de Alicante ya no puede pagar la luz y ya no hay exámenes escritos porque no hay euros para fotocopias.
 
> Los padres de un cole de Valencia van a limpiar las clases un sábado porque no hay dinero para contratar al servicio de limpieza.
 
> Hay alumnos que se llevan el papel higiénico de casa porque ya no queda en los baños de su instituto...
 
El Consell paga haciendo equilibrios pero no hay tiempo. La semana pasada Educación abonó € 33 millones pendientes para gastos de funcionamiento a centros públicos y mixtos, pero no alcanza. 
 
"Los institutos públicos han pasado de ser enfermos de extremaunción a enfermos muy graves", resumió en enero el presidente de la asociación de directores de Secundaria, Vicent Baggetto.
 
La gente joven se ha cansado. "Las movilizaciones estudiantes no se cortan a golpe de porra. Aunque se vistan de gris, ya no les tenemos miedo", dice Albert, apenas 20 años.
 
El pasado miércoles 15/02, unas pocas decenas de estudiantes del Luis Vives trataban de cortar el tráfico en el centro de la ciudad. La protesta apenas duró media hora pero un menor fue detenido por "golpear, dar zapatazos y morder" a un agente de la Policía Nacional. 
 
El jueves 16/02, el sindicato de estudiantes convocó a una nueva protesta y ya eran decenas de miles de jóvenes. Colapsó Valencia. "La situación actual es la de institutos sin calefacción, sin luz, sin lo básico, pero eso es solo el principio de la destrucción total de la educación pública", advirtió Carlos Naranjo, portavoz del sindicato.
 
La marcha se dirigió de nuevo al Luis Vives y se reprodujeron los incidentes. 10 jóvenes, entre ellos 1 menor de edad, pasaron la noche detenidos, acusados de un delito de desorden y de resistencia a la autoridad. 
 
El sindicato de trabajadores de la enseñanza (Stepv) reclamó por 1ra. vez la dimisión de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Paula Sánchez de León, por "permitir los abusos policiales". 
 
Entre los detenidos, Albert Ordóñez, un alumno que preside la Federación Valenciana de Estudiantes. "Pasamos 30 horas encerrados en el calabozo, sin agua ni comida, sin poder ir al baño. 'Esto no es un hotel', nos dijeron".
 
Una estudiante aseguró en la puerta del Instituto que todos los detenidos fueron "torturados". La madre de un alumno denunció públicamente la violencia de la Policía. Física y verbal. "No tienes cuerpo ni de puta", cuenta que le gritó un agente a una adolescente.
 
El fin de semana no calmó los ánimos. Todo lo contrario. Twitter alimentó la convocatoria y la Delegación del Gobierno irritó a los estudiantes cuando respaldó la actuación policial frente a "acciones ilícitas protagonizadas por un grupo minoritario de manifestantes". El PP valenciano no se pronunció porque hay Congreso del partido en Sevilla.
 
Los estudiantes convocaron una nueva protesta para el lunes 20/02. Idéntico plan. A las 14:45 se cortaría el tráfico de la calle Xàtiva, prolongación de Colón, la principal calle comercial de Valencia. La manifestación no era legal porque no fue solicitado el permiso a la alcaldía. Pero cientos de jóvenes se plantaron en los pasos de cebra con el semáforo en rojo. El centro de la ciudad quedó bajo control policial. Acorralaron a los manifestantes.
 
Valencia fue una escena de guerra.... desigual. 
 
A un lado un ejército de policías disfrazados de Robocop. Cascos, escudos, porras, chalecos antibala, escopetas de pelotas de goma... La mayoría sin placa ni identificación a la vista. 
 
Al otro lado, estudiantes, algún antisistema infiltrado encantado con la gresca y muchos chavales sin edad siquiera para entrar a una discoteca. Gritaban que "lo llaman democracia y no lo es", que lo que antes eran "grises" ahora son "azules". Desafiaron a la Policía y la Policía respondió con una dureza desmedida. Lanzaron una mandarina a un casco, botellas, les respondieron con la artillería completa. Varios periodistas recibieron palos policiales mientras trabajaban, decenas de jóvenes cayeron al suelo.
 
Para evitar que los estudiantes corten el tráfico 10 minutos, Valencia se convierte durante horas en una violenta escena precisamente salida de El Cairo. Estudiantes y policías se retaban en cada calle del centro. Los jóvenes avanzaban cuando había espacio, reculaban cuando los agentes cargaban. 
 
7 horas después seguía la batalla. Comparece el jefe superior de Policía en la Comunidad Valenciana pero no aclaró la magnitud de su dispositivo: "No es prudente revelarle al enemigo cuáles son mis fuerzas", dijo él. El enemigo son los estudiantes. 
 
25 detenidos, al menos 5 menores tras la 4ta. jornada de enfrentamientos, decenas de heridos. Los estudiantes se encerraron en la Facultad de Geografía e Historia. #PrimaveraValenciana ya era 'trending topic' mundial.
 
La Facultad de Geografía e Historia fue sede de una asamblea en la que unos 300 estudiantes acordaron que mientras que la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, no abandone su cargo, ellos no abandonarán la calle. 
 
La decana Elena Grau, que había autorizado la asamblea estudiantil, tuvo que recurrir al fuero universitario para impedir que la policía entrara en la facultad. 
 
Mientras, padres y profesores del IES Lluís Vives, auténtico icono de las protestas estudiantiles, mantuvieron una tensa reunión ante las puertas del instituto ante la mirada vigilante de los policías.
 
En la comparecencia junto al jefe superior de policía, Sánchez de León, que había justificado la actuación de las fuerzas de seguridad ante “la situación de desorden y desacato”, apeló “al diálogo y a la responsabilidad” para conseguir que hechos como los de ayer queden “en una anécdota”. 
 
El gobierno de Madrid, del Partido Popular, decidió respaldar a Sánchez de León, del PP.
 
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha admitido que ha podido haber "algún exceso" y alguna "actuación desproporcionada" en la acción de la policía pero él ha defendido, en general, la acción policial y ha limitado esos excesos a "alguna actuación individual", que se estudiarán los casos y "actuaremos en consecuencia". 
 
Los estudiantes no se han arredrado y esta mañana (martes 21/02) han seguido protestando por los recortes en educación llevados a cabo por el Gobierno valenciano.
 
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha defendido la actuación de la policía en Valencia y ha advertido de que no hay que "llevar las simpatías a los que atacan" a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. 
 
En una entrevista en RNE, Gallardón ha subrayado que los agentes policiales han sido "violentamente agredidos" y han actuado "obligados" por esa violencia de las protestas estudiantiles. 
 
"El Estado democrático es el único capacitado para realizar una acción legítima de fuerza, porque todo lo que sea una acción de fuerza que no sea ejercida por el Estado democrático significa una vulneración de la ley, y tiene que dar respuestas equilibradas", ha afirmado el ministro.
 
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, cree que las protestas responden a "una estrategia predeterminada de la izquierda", que "niega hasta el principio del Estado de Derecho y la separación de poderes". 
 
La alcaldesa valenciana afirmó que estuvo en la calle durante las manifestaciones del lunes 20/02 y que, los manifestantes "no pasaban de 200 personas en su conjunto", aunque "es verdad que la trascendencia ha sido tremenda". 
 
Además, Barberá dice que el jefe superior de Policía, Antonio Moreno, le dijo que "los 8 primeros detenidos no eran estudiantes del instituto Lluís Vives. Con esto que digo me estoy jugando que me digan de todo, pero los ciudadanos tienen que saber parte de la verdad", ha agregado. 
 
La regidora dice preocuparse por las exigencias de los manifestantes, tras hablar con la consejera de Educación. Segun ella, no hay recortes importantes hasta la fecha.

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