Los casos de corrupción no son novedad para el pueblo chileno, ya que según el Índice de la Percepción de la Corrupción en las Américas, elaborado por Transparencia Internacional, Chile alcanzó la peor posición de su historia: ocupa el puesto 27, mientras Argentina ocupa el 85 y se encuentra entre los más bajos en transparencia.
MOP-GATE es uno de los casos más grandes de corrupción chileno. Durante el gobierno de Ricardo Lagos Escobar (2000-2006) se investigó el pago de sobresueldos a funcionarios del Ministerio de Obras Públicas, al mando de Carlos Cruz Lorenzen, por medio de la empresa Gestión Ambiental y Territorial S.A. (GATE).
La Corte Suprema, finalmente, dictó sentencia en el año 2016, después de 13 años de abierta la causa y condenó a 13 funcionarios públicos, entre ellos Cruz Lorenzen.
En cuanto al caso de Fuente-Alba, el viernes 22/02, declaró ante la ministra en comisión de la Corte Marcial, Rommy Rutherford, que antes que él asuma la Comandancia, se entregaba dinero mensualmente a los colaboradores y a los ex comandantes en jefe.
Volviendo a la reciente situación de Ortiz, claro está que luego de la revelación, las reacciones, tanto del Gobierno como de la oposición, no tardaron en llegar. Ortiz se defendió de las acusaciones mediante un escrito y dijo: “El informe emanado omite el hecho de que todos los contratos y remuneraciones pactados fueron visados a través del procedimiento regular de la toma de razón de la Contraloría General de la República”.
Por otro lado la diputada Marcela Sabat (Renovación Nacional), aseguró que "si se hace un estudio pormenorizado de la situación financiera y administrativa del Consejo para la Infancia, no solo determina que los salarios estaban ridículamente abultados, sino que excedían en casi un 70 por ciento promedio”.