Tras esa reunión, Unasur emitió una declaración en la que felicitó al pueblo venezolano por la masiva participación en las elecciones presidenciales, reconoció a Maduro como triunfador de los comicios, instó a todos los sectores a respetar los resultados y saludó la auditoría del 100% de las cajas anunciada por el Consejo Nacional Electoral.
El comunicado del bloque también pidió que los reclamos fuesen canalizados dentro del ordenamiento jurídico vigente, solicitó deponer toda actitud que pusiera en riesgo la paz, invocó al diálogo para preservar un clima de tolerancia y acordó designar una comisión para acompañar la investigación de los hechos violentos del 15 de abril.
El respaldo de Unasur a Maduro fue cuestionado en varios países, sobre todo luego del retiro de la oposición de la auditoría del CNE por considerarla insuficiente y de los hechos de violencia ocurridos en la Asamblea Nacional.
Las declaraciones del bloque se toman por consenso. Unasur reúne a la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Paraguay está suspendida desde el año pasado, por la cuestionada destitución del ex presidente Fernando Lugo.
Enojo de Maduro
De inmediato Nicolás Maduro llamó a consultas a su embajador en Lima para discutir sobre “injerencias” del ministro Rafael Roncagliolo, quien había explicado que Perú aún invoca a una solución constructiva dentro de la Unasur, recordando que el comunicado del bloque sudamericano reciente incluyó que se haga una auditoría completa, algo que prometió Maduro y a lo que luego le puso límites y objeciones.
Maduro aseguró que Roncagliolo “ha cometido el error de su vida”.
“Usted se equivocó, canciller del Perú; se equivocó”, dijo el mandatario venezolano.
El jefe de Estado venezolano incluso cuestionó la posición del presidente Ollanta Humala con respecto a Venezuela.
“Espero que no sea la posición del gobierno de Humala, pero yo debo decir muy claramente al canciller del Perú que no se meta en los asuntos internos de Venezuela”, afirmó.
Maduro dijo que además de llamar a Caracas al embajador en Perú, Alexander Yánez, telefoneará al mismo presidente Humala “para aclarar esta situación”.
Asimismo, su ministro de Exteriores, Elías Jaua, enviará una nota formal de protesta al Gobierno peruano de no producirse unas disculpas sobre este punto.
“(El canciller peruano) no ha consultado con Venezuela lo que acaba de declarar. Por favor, así no es. Puede ser usted canciller del Perú, compañero Roncagliolo, yo lo conozco bien a usted, pero usted no puede opinar de Venezuela”, insistió.
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“No acepto esta falta de respeto contra el proceso político y democrático de Venezuela. No la acepto”, dijo, Maduro, y repitió que no aceptará que alguien se meta en los asuntos internos de Venezuela.
“A Venezuela se respeta y no nos importa lo que opine el canciller del Perú o de Venezuela. Lo digo con mucho sentimiento, porque nosotros amamos al Perú, y somos amigos personales del presidente Ollanta”.
Contraataque
En tanto, el líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, mantuvo su presión sobre Maduro, a quien criticó por unas acusaciones que hizo contra el canciller de Perú y el ex presidente colombiano Álvaro Uribe.
“El Enchufado M (como Capriles llama a Maduro, y lo de enchufado tiene que ver con la ilegitimidad que Capriles le adjudica) ahora despotrica de otros Gobiernos de nuestra América Latina porque solo quiere que le aplaudan las barbaridades que hace y dice”, escribió en Twitter.
“El mundo sabe que el Enchufado Mayor se robó las elecciones y para donde se mueve lo sigue la sombra de ilegitimidad”, añadió en alusión a los comicios que Maduro le ganó estrechamente el 14 de abril pasado y que él impugnó ante el Supremo de Justicia.
Las reacciones no se hicieron esperar. El secretario general de Perú Posible, Luis Thais, pidió que se llame a nuestro embajador en Caracas. Además, respaldó las declaraciones de Roncagliolo sobre la situación política de Venezuela.
“Perú debe plantear Unasur formación comisión seguimiento a Venezuela, aprobada últimamente en Lima y OEA aplique carta democrática”, agregó en su cuenta de Twitter.
Desde Lima, coincidió con él, el aprista Jorge del Castillo, quien demandó que se retire al embajador peruano en Venezuela.
Ni la Cancillería ni la Presidencia de Perú opinaron todavía ante las declaraciones de Maduro.
Pero lo que también generó polémica fueron los tuits del embajador peruano en Caracas, Luis Raygada Souza, quien acusó a “políticos peruanos” de meterse “en asuntos internos de Venezuela” mientras que el gobierno chavista “muestra solidaridad legalizando peruanos”.
Llamado a la paz
En tanto, el Congreso de Paraguay evalúa la posibilidad de discutir una resolución para llamar a la paz, el respeto, la democracia y la institucionalidad en Venezuela, anunció el diputado Julio Montoya, portavoz de un grupo de parlamentarios de la oposición venezolana que se encuentra de visita en Asunción.
La comitiva venezolana se reunió con el presidente del Legislativo de Paraguay, Alfredo Luis Jaeggli, y varios diputados y senadores, a quienes solicitaron un pronunciamiento de solidaridad ante la situación difícil que se vive tras las elecciones del 14 de abril.
Montoya aseguró que los legisladores paraguayos también plantearon la posibilidad de solicitar a la Organización de Estados Americanos que revise el caso de Venezuela y se transforme en un ente que ayude a la reconciliación.