El líder ecuatoriano también respaldó las denuncias del periodista chileno Patricio Mery Bell sobre operaciones de la CIA y la DEA (Agencia Antidrogas de USA) para introducir 300 kilos de droga al mes en Chile y con los excedentes financiar la desestabilización del Gobierno ecuatoriano.
Anteriormente, Correa anunció que el pueblo ecuatoriano debe estar muy atento ante una eventual intervención de la CIA en las elecciones presidenciales de febrero, considerando "muy creíbles" las denuncias realizadas por Craig Murray, ex embajador británico en Uzbekistán, sobre la posible injerencia de la CIA.
A fines de octubre el ex diplomático británico anunció que la CIA invierte 87 millones de dólares, en su mayoría son fondos del Pentágono, "para influenciar las elecciones ecuatorianas", lo que "va a abrir el camino a la campaña de la oposición para sobornar y chantajear a los medios y a funcionarios oficiales. Se espera una ola de escándalos mediáticos y picaduras de corrupción contra el Gobierno de Correa en las próximas semanas".
Las denuncias de Correa siguen el mismo lineamiento de las de Evo Morales o Hugo Chávez, que en su afán de imitar al líder cubano, Fidel Castro, también pretenden ser blancos de ataques del "imperio" que dicen combatir.
A la vez, el millonario presidente ecuatoriano dijo que en las elecciones en USA su preferencia era un triunfo de Barack Obama, como así ha ocurrido, aunque criticó el sistema electoral en ese país, que consideró uno de los más imperfectos del mundo.
"Yo personalmente quería que fuera reelecto", indicó el mandatario en una entrevista televisiva. Correa dijo que llamó al embajador de USA en Quito, Adam Namm, para trasmitirle su felicitación y espera hacer lo mismo con el propio Obama mañana.
"El presidente Obama es una extraordinaria persona, un gran ser humano, pero la política exterior de USA es muy inercial y se necesitan muchos años para cambiarla", afirmó Correa.
"Sigue prácticamente lo mismo para América Latina, que podríamos decir que es el gran ausente político en esta campaña", añadió.
La contradicción del presidente ecuatoriano tiene un rasgo que también se vislumbra en otros mandatarios de la región como Hugo Chávez o Cristina de Kirchner: su discurso hacia adentro del país es diferente al que tratan de emitir hacia afuera. Mientras que Correa intenta convencer a los ecuatorianos de que USA quiere asesinarlo por antiimperialista, a la vez elogia a Barack Obama, su presidente, para emitir un mensaje que lo haga confiable en el exterior.
Y este doble rasero es practicamente soportado por una política de persecusión a la prensa que también se ve en los gobiernos de Hugo Chávez (caso RCTV) y la Argentina, que para diciembre busca acabar con el Grupo Clarín, último bastión importante de la prensa opositora.
Así, la persecusión de Correa a la prensa se da por vía judicial: un juez ordenó el jueves al diario La Hora rectificar una información a pedido del gobierno ecuatoriano, que interpuso para ello una acción legal, informaron fuentes cercanas al caso.
El magistrado aceptó el recurso de protección (amparo) que planteó el Ejecutivo a raíz de una publicación del 10 de octubre pasado, según la cual el gobierno había gastado 71 millones de dólares en lo que iba de 2012 en publicidad, previo a los comicios de febrero próximo, en los que el presidente Rafael Correa podría buscar la reelección.
"La sentencia se notificará en las próximas 48 horas", apuntó La Hora en su página electrónica, y adelantó que apelará la decisión.
En principio, el medio debería publicar la rectificación y ofrecer disculpas como propuso el gobierno, pero esto no ocurrirá hasta que se surta la impugnación.
"Tenemos mecanismos constitucionales de reclamo o de oposición a una sentencia, que es el recurso de apelación", declaró a periodistas el abogado del diario La Hora, Gerardo Aguirre.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), cuya legitimidad cuestiona a menudo Correa, consideró el miércoles que la acción contra La Hora es "un grave atentado contra la libertad de prensa".
El gobierno izquierdista negó la veracidad de la información sobre sus gastos publicitarios, apuntando que ascendían a unos US$ 12 millones, y que ya había solicitado a La Hora que rectificara, pero la publicación consideró que la administración de Correa no tramitó el pedido como ordena la ley.
El 13 de octubre, el diario estampó bajo el título "Réplica" extractos de una carta de rectificación, pero sin otorgarle el mismo destaque ni despliegue que el reportaje, de acuerdo con el subsecretario (viceministro) de la Administración Pública, Oscar Pico.
En agosto pasado, la revista Vanguardia, de propiedad de los directivos de La Hora, demandó al mandatario por daño moral, reclamando una indemnización de dos millones de dólares al estimar que el gobernante le acusó falsamente de irregularidades laborales.
Ambos impresos son fuertes críticos de la gestión de Correa, quien en febrero ganó una demanda por injuria contra tres directivos y un ex editor del diario El Universo, quienes fueron condenados a tres años de cárcel y al pago de US$ 40 millones. Luego, el presidente pidió anular el fallo, lo que fue acatado por la Justicia.