Los sindicalistas uruguayos repiten las tonterías de los sindicalistas argentinos: "Necesitamos una empresa nacional uruguaya que devuelva la conectividad del país". En cuanto a quién pagará el quebranto derivado, ningún aporte.
A cada momento se suman problemas. A las deudas que dejó la ex Pluna en Uruguay con el Banco República y Ancap por US$ 44 millones, se le sumó una nueva en Brasil. El senador Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) dijo que hace unos 15 días "la autoridad aeronáutica de Brasil multó al ente autónomo en US$ 25 millones" por los pasajeros que no pudieron usar el boleto que habían adquirido antes del cierre de la compañía.
Bordaberry indicó que según la información que posee, el Estado uruguayo no recurrió la multa efectuada por la autoridad aeronáutica de Brasil. En un comunicado emitido en agosto, la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) advirtió que "la empresa aérea uruguaya Pluna podía ser multada en hasta R$ 360.000 (US$ 184.000) por cada vuelo. Por cada pasajero no atendido por la compañía aérea, la ANAC aplica una multa de R$ 4.000 (US$ 2.054).
Para Bordaberry, la multa se podría incrementar si otros pasajeros que se sintieron damnificados por el cierre de la compañía deciden presentarse ante la autoridad aeronáutica.
La oposición le reclama al gobierno de José Mujica que pida al Banco República la ejecución del aval presentado por la empresa española Cosmo por US$ 13,6 millones. En el acta del remate se establece que el mejor postor (Cosmo) deberá pagar las aeronaves dentro del plazo de 30 días, y la empresa confirmó que no hará efectivo el pago. El senador Bordaberry recordó que el mejor postor debía abonar la comisión del rematador a las 48 horas de la subasta, compromiso que tampoco se respetó.
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo que si bien llegó una nota al fideicomiso informando que no se abonarán los US$ 137 millones por los 7 aviones, todavía "faltan instancias formales" que cumplir.
Si la empresa de capitales españoles Cosmo concreta su amenaza de demanda contra el Estado por considerar que el gobierno no generó las “garantías” necesarias luego del remate de los 7 Bombardier de la ex Pluna, los aviones quedarían inmovilizados durante 6 meses como mínimo. Según establece el tratado de promoción y protección recíproca de inversiones entre Uruguay y España, una vez que la empresa presenta su reclamo ante los tribunales del país donde realizó su inversión, se abre un período de medio año donde las 2 partes deben intentar saldar sus diferencias. Si no hay acuerdo, se inicia el proceso en la Justicia.
El representante de Cosmo, Hernán Calvo, comunicó al fideicomiso que administra los bienes de Pluna que no confirmaría la compra de los aviones y que analizaba la presentación de una demanda. Según entienden en el gobierno de Mujica, el avisoes una maniobra de la empresa para tener una moneda de cambio y evitar, de esa forma, que se le ejecute la garantía de US$ 13,6 millones.
Según dijo el tributarista Carlos Loaiza al diario El Observador, de Montevideo, la Justicia deberá determinar si se trata de una inversión el compromiso de compra de Cosmo con los aviones. A su juicio, ello “no está claro”, pero en caso de acceder los tribunales uruguayos al litigio de los españoles, se iniciaría el plazo de 6 meses de negociación. Loaiza, experto en la aplicación del texto firmado en Madrid el 07/04/1992, entiende que el Estado no parece haber tenido responsabilidad en lo que aduce Cosmo.
En el Frente Amplio hay posiciones divididas respecto a la ejecución del aval bancario: unos dicen que no hay que temerle a la amenaza de un posible juicio de Cosmo, y ejecutar el aval bancario. Otros afirman que el gobierno debe adquirir el boleto de reserva de Cosmo, tal como reclaman trabajadores de la ex Pluna.
El empresario argentino Juan Carlos López Mena (Buquebús) se alejó de las negociaciones. Seguirá con la modesta operación aérea de su filial BQB, pero tuvo miedo de que el escándalo político uruguayo -y la presión sindical, liderada por el Partido Comunista, que integra el Frente Amplio- pusiera en dificultades su negocio central, que es fluvial.
Entonces apareció en escena Carlos Molinari, quien se mantenía replegado conociendo el lobby político que López Mena tiene en Uruguay. Muy mal tiene que estar el Frente Amplio con el tema para que su única solución presente parezca que es un empresario sin antecedentes en el difícil negocio aerocomercial.
Molinari se encuentra vinculado a Mario Ishii, el jefe político del municipio bonaerense José Clemente Paz, hoy día administrado por su delfín, Carlos Urquiaga. Cuando Ishii quiso competir con Daniel Scioli en las primarias peronistas bonaerenses, su compañero de fórmula era Molinari.
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Le atribuyen a Molinari haber 'limpiado' el fantasma vinculado a Leonardo Fariña, el otrora exhibicionista marido de la modelo Karina Jelinek.
Carlos Molinari (Adg Group Holdings, L.L.C. y Real Estate Investment Fiduciaria) comenzó en los años '80 a incursionar en el desarrollo de viviendas en emprendimientos privados. Según él, más de 50.000 viviendas, combinando programas sociales y creditos privados, con actividad en la Argentina, Uruguay, USA, España, Israel, Brasil...
Molinari ha 'chapeado' con un vínculo comercial con el demócrata de Florida, USA, Freddy Balsera, y por eso circula en la web una foto suya con Barack Obama.
Adg Group Holdings, creada en 2001, tiene su base en Miami, Florida, USA. Los socios son Carlos Molinari, Diego Molinari y Alicia Rolenc.
En REI Fiudiciaria, Molinari se presentó con Pablo Ivan Dono.
Carlos J. Molinari se presenta como constructor de soluciones habitacionales sociales, con tecnología israelí (en verdad, para emergencias y catástrofes como las casas-contenedores que vendió a Haití).
Molinari confirmó su interés en participar del negocio de los aviones de la ex aerolínea uruguaya Pluna. Hoy (viernes 26/10) se reúne con representantes del gobierno y les presentará sus propuestas. Una de ellas ya había sido anunciada y apunta a los 6 aviones de Pluna que están en leasing. La otra propuesta es hacerse cargo de los 7 aviones subastados a la empresa Cosmo, que anunció que no pagará lo que ofertó.
Molinari se presentó en la mañana del viernes 26/10 en la oficina del secretario de la Presidencia, Homero Guerrero. En Uruguay se lo presenta como vinculado al kirchnerismo. Él llevó su plan de negocios para operar todas las rutas de Pluna y emplear en una primera etapa a más de 450 empleados.
El punto central de la negociación estará en el precio de la nafta, cuestión clave en la viabilidad de la empresa. “Si usted le dice a una compañía aérea que el combustible le va a costar más que a niveles internacionales, no es sustentable”, opinó el argentino. Y explicó que habría que “revisar” el precio de la nafta en Uruguay. Molinari exigirá a Mujica que se lo dejen a “valores internacionales”.
Para el empresario, el Estado uruguayo debe participar en la compañía pero “con el rol de fiscalizador”. Dice que no puede estar ausente del control de este tipo de compañías que está “muy ligada al destino de los pueblos”.
Molinari dice confiar en que es viable erigir una aerolínea de bandera eficiente en Uruguay. “Si yo entendiera que esto no es posible, no estaría presentando la propuesta al gobierno”, sostuvo.
Las claves de la propuesta del empresario argentino son la “compra de los aviones” y los “intangibles”, y hacerse “cargo de determinados pasivos de la ex Pluna”, según contó. También abordó el tema de la reincorporación del personal de la exaerolínea en “forma total y gradual”.
Con respecto a los US$ 137 millones que había ofertado la compañía española Cosmo y que no pagará, Molinari sostuvo: “Tengo la manera de pagarlos. Económicamente, no le pedimos ningún esfuerzo al Estado. Financieramente, vamos a discutir ese tema”.
Sobre la amenaza de Cosmo de demandar a Uruguay, Molinari prefirió no opinar porque “es un problema jurídico y se debe tratar en el ámbito que corresponde”.
En otro aspecto, según relató el argentino, no toma en cuenta el “ruido mediático” que existe alrededor del tema Pluna. “Para mí los negocios son pragmáticos”, dijo, salvo “cuando se trata de las personas”.
Molinari dijo que, al menos por ahora, “descartaría una asociación con López Mena”, porque las “sociedades se generan a través de vínculos” y, según explicó, estos no existen entre ellos.
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A propósito de la intervención de Venezuela en el negocio, el argentino dijo: “Bienvenida sea”, mientras sirva para que “Uruguay recupere la soberanía de su cielo, los trabajadores su trabajo y el gobierno la tranquilidad”.
Carlos Molinari le dijo al canal de Miami, Telemundo, que la idea de su grupo empresarial, en sociedad con la española Iberia “era presentarse a la subasta de los aviones, en la que ofertarían hasta US$ 145 millones, pero no lograron el aval bancario requerido”.
Cuando los 7 aviones de Pluna fueron comprados por Cosmo evaluaron una propuesta por los 6 aviones nuevos adquiridos mediante la modalidad de leasing, pero ahora “Hemos pensado en reflotar la aerolínea tal como fue de bandera uruguaya y que todos conocimos. El Estado tiene un rol indelegable que es el de fiscalizar cualquier compañía que vuele o haga alguna actividad que tenga que ver con la soberanía de un país, y pretendemos que lo cumpla”, dijo.