ver más

Bolivia impone controles migratorios: Cristina no dice nada

Bolivia ha decidido implementar un sistema importado de Cuba para establecer controles de acceso de extranjeros en sus fronteras. En sentido contrario, la "política migratoria amigable" del gobierno de Cristina de Kirchner sigue tolerando el peso del déficit que los inmigrantes bolivianos generan usando la educación pública, la salud pública y otra serie de ventajas que brinda el sistema argentino. Todo sea por la unidad latinoamericana que nutre de votos al kirchnerismo, pensarán los malpensados de siempre...

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Según la embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, la Argentina tiene una política migratoria amigable. Para contrarrestar comentarios de los diarios británicos acerca del uso político que los K hacen de Malvinas, la embajadora dijo que The Daily Telegraph critica al gobierno argentino pero a la vez publica un artículo donde da cuenta que más de 65.000 españoles que no encuentran trabajo en Europa, han volado recientemente a Argentina en busca de una vida digna.

En efecto, estos jóvenes eligen vivir en un país que les ofrece un futuro, "porque tenemos una política migratoria amigable, universidades gratuitas y una economía que ha mostrado las más altas tasas de crecimiento en los últimos nueve años", agregó Castro.
 
Las recientes declaraciones de Castro muestran lo que en realidad es percibido en la sociedad argentina como un descontrol migratorio sin precedentes. Mientras los más reaccionarios hablan del ingreso irrestricto de delincuentes, mujeres embarazadas y otra clase de personas que podrían tener caracter parasitario para con el estado argentino, otros prefieren ver el lado positivo de las corrientes migratorias y observar los grandes progresos a nivel humano que consiguen los inmigrantes en nuestro país.
 
Lo cierto es que tanto unos como otros no pueden negar que las políticas migratorias en nuestro país permiten el acceso de cualquier persona sin más requisito que su sola presencia. Así las cosas, nuestro "país generoso" brinda atención médica gratuita, educación pública (incluso beca a estudiantes extranjeros) y toda suerte de beneficios a los inmigrantes basados en una tradicional política de apertura para con los extranjeros.
 
Sin embargo, un dato curioso estalla en la cara de los argentinos: Bolivia, un país que tiene a millones de sus compatriotas viviendo al amparo de las leyes argentinas, está tratando de imponer mayores controles para el ingreso de extranjeros a su territorio.
 
Así, el Gobierno de Bolivia anunció ayer que la empresa cubana Datys aplicará en ese país un sistema tecnológico de control migratorio en sus principales aeropuertos y en las fronteras, que comparte con Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Perú.
 
El ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, y el gerente de la empresa Desarrollo de Aplicaciones de Tecnologías y Sistemas (Datys), Enrique Morell, firmaron el contrato en un acto ante el presidente Evo Morales y el embajador cubano Rolando Gómez.Morales destacó que partir de ahora quienes ingresen al país serán registrados y se controlará "todo su movimiento en Bolivia" para "saber exactamente cómo se movilizan, dónde se movilizan".
 
Según el mandatario, los sistemas informáticos que Cuba ha desarrollado durante "la arremetida del Imperio" le servirán a Bolivia para controlar sus fronteras de casi 7.000 kilómetros."Los errores siempre nos enseñan, las amenazas siempre nos hacen aprender, y las agresiones, provocaciones nos obligan a prepararnos mejor para dar seguridad al pueblo, seguridad también a los migrantes con el control correspondiente", dijo el gobernante.
 
Morales enumeró casos de extranjeros estadounidenses y brasileños que en los últimos años cometieron delitos graves en Bolivia, tras haber pasado la frontera sin problemas.Cuba, según dijo el ministro Romero, ha desarrollado de "manera admirable" su propia tecnología para el control migratorio debido a su historia de enfrentamiento con USA para proteger su seguridad, estabilidad política y su revolución socialista.Los equipos informáticos, según los medios estatales, serán aplicados en las terminales aéreas de las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz y en quince puntos fronterizos del país
 
La situación asimétrica no podría menos que indignar al gobierno argentino, sin embargo, desde el gobierno de Cristina de Kirchner no se han escuchado mayores quejas desde que se realizó el anuncio.
 
¿Será que la migración boliviana a la Argentina beneficia politicamente tanto al gobierno de Evo Morales, que recibe remesas de la masa de bolivianos que trabaja en nuestro país? ¿Será que a la vez el gobierno de Cristina beneficia así a su aliado boliviano y consigue votos nacionalizando extranjeros necesitados en nombre de la unidad latinoamericana?
 
Dejando de lado la malicia del pensamiento, resulta cierto que los inmigrantes que envían remesas a sus países de origen también envían con ellas un mensaje político, que redunda en beneficios para el gobierno del país huesped.
 
Así, un estudio realizado por la ONG española, Solidaridad Sin Fronteras, que trabaja con el tema de inmigración recomienda poner atención y valorar no sólo la remesa económica que envían los compatriotas desde el extranjero, sino también la “remesa socio-política” que son capaces de transmitir a sus familiares y amistades en Bolivia. 
 
La investigación realizada en España se denomina "Transnacionalismo, participación política y ciudadana de los inmigrantes en la Comunidad de Madrid", y da cuenta de una situación que obviamente podría repetirse en la Argentina. 
 
“La remesa económica que es muy valorada en Bolivia tiene que ir acompañada por una valoración de otro tipo de remesa: la remesa socio-política”, sostiene el investigador Álvaro Ibáñez.
 
Esa “remesa”, explica el especialista, se manifiesta en cómo el emigrante boliviano asimila nuevas percepciones de la política y democracia en el país de acogida y cómo, a su vez, las comparte con sus allegados en Bolivia, o llega a influir en ellos.
 
 Una conclusión del estudio señala que los bolivianos en el extranjero “actúan de forma directa e indirecta en sus comunidades de origen”, transfiriendo información, remesas, bienes y “decisiones familiares”, entre otros temas, sobre aspectos políticos.
 
“Son nuevas percepciones que el boliviano va adquiriendo y que compara con el Estado boliviano, y critica a la sociedad política boliviana, en cuanto a las ‘barbaridades’ que ellos comentan que pueden pasar aquí en la política”. 
 
Agrega que, por ejemplo, en las elecciones pasadas, un jefe de familia, radicado en España, ejerció influencia en su esposa e hija que viven en Santa Cruz para incentivar a que voten por una determinada opción política. 
 
No sólo eso, hubo casos en los que el inmigrante que retorna a Bolivia “compartió las nuevas formas que tiene de pensar sobre la política y lo que es democracia”. Un elemento que detectó la investigación en el colectivo boliviano fue la existencia de “prácticas de transnacionalismo político” en una “fase inicial”, lo que se trata, según Ibáñez, de ejercer una “acción de influencia” en dos sentidos: en Bolivia y en España.
 
Según el investigador, los partidos políticos y el Estado boliviano deben “abrir los ojos ” y tener presente este fenómeno. Pero aclara que no debe mirárselo como un “instrumento” sólo para el uso del voto, sino como una “herramienta para el desarrollo”

Más Leídas

Seguí Leyendo