Esta joven, tan solo 40 años de edad, para seguir el camino que ya emprendió cuando arrancó su campaña logrando ser el abanderado unitario de la más grande coalición de partidos en la historia de Venezuela.
Este “flaquito” tiene la fuerza y el espíritu suficiente para no amilanarse ni flaquear en la búsqueda de una Venezuela mejor donde pueda ser el instrumento de un pueblo para alcanzar su grandeza.
Sus palabras de anoche cuando -con gentileza y bonhomía- reconocía no solo su derrota sino el triunfo de un adversario que durante toda la campaña no hizo sino hablar mal de él, tratar de desprestigiarlo y considerarlo hasta un “cochino” dice mucho de Henrique. Un servidor público comprobado aún tiene camino por recorrer.
Anoche agradeció “la esperanza” que millones de venezolanos depositaron en él y que “esa esperanza está intacta, y más temprano que tarde los venezolanos vamos a tener una opción para tener un país mejor”.
Señaló también: “Quiero agradecer a los más de 6 millones de venezolanos que hoy me dieron su confianza. Ahí están más de seis millones de venezolanos queriendo un futuro. Los que votaron por la otra opción también cuenten conmigo”…”hay un país que tiene dos visiones y ser un buen Presidente significa trabajar por la unión de todos los venezolanos”.
Pidió además a su militancia y a todos los simpatizantes que ganó con sus recorridos por todo el país sentirse orgullosos del camino que se han labrado con esta causa que hoy no obtuvo la Presidencia de la República. “Aquí hemos sembrado muchas semillas por toda nuestra Venezuela y yo sé que de esas semillas van a nacer muchos árboles que darán buenos frutos. Yo les digo a todos ustedes: ‘no se sientan hoy derrotados’ “.
Deja así abierta las puertas para un futuro no tan lejano. Seis años si Chávez cumple el período y meses si se retira por causas mayores provenientes del cáncer que padece. Por eso me uno a sus palabras: “el tiempo de Dios es perfecto”.
Oportunas para el momento en que asume un nuevo período de seis años, hasta el 2019, el Presidente con cáncer desde hace año y medio y del que no sabemos si está o no curado. Buena suerte."
El politólogo venezolano John Magdaleno afirmó que era más o menos previsible el resultado del domingo pasado, aunque se podía esperar una brecha menor de diferencia entre Chávez y Capriles. Magdaleno cree que la fortaleza del Presidente Chávez sigue siendo su política social.
El analista adujo que, tal vez, a Henrique Capriles le faltó tiempo y su crecimiento fue vertiginoso -según precisó, más alto que ningún candidato antes durante las elecciones- y que su estrategia de hablarle a los chavistas moderados fue positiva.
Magdaleno resaltó que la victoria de Chávez no puede tener la misma lectura que su triunfo de 2006, no es tan holgada y hay otros mensajes en los datos porque la oposición obtuvo 45%.
Para el politólogo, la votación luce más o menos probable que Capriles pueda seguir como líder de la oposición.
El secretario ejecutivo de la MUD (Mesa de Unidad Democrática), Ramón Guillermo Aveledo, señaló que Capriles dejó la gran lección de hablar a todos los venezolanos. “Ha sido un gran candidato”, agregó.
Él indicó que en la MUD si están tristes porque no se consiguió por lo que luchaba y por el país, pero que en política no hay espacio para la depresión y destacó que 6 millones que votaron por Capriles es mucha gente.
También hizo énfasis en que el gobierno no tuvo un crecimiento significativo desde las pasadas elecciones presidenciales.
Aveledo expresó que la unidad no se debe acabar y es ahora más necesaria.
En su opinión, los resultados del domingo revelan que se ha posicionado un liderazgo fuerte.
Aveledo cree que el gobierno jugó la carta del miedo y éste obtuvo un resultado coyuntural.
Los conceptos de Bocaranda, en su columna habitual Runrunes, de Magdaleno y de Aveledo, son ratificados por otros comentarios que circulan por estas horas en la prensa global.
"Derrotado, triste y ojeroso, Henrique Capriles recibió el domingo su primera derrota electoral en Venezuela, ante Hugo Chávez, pero, quizá sin saberlo, logró algo que la oposición buscaba tanto como el poder: un líder.
El mandatario socialista se impuso el domingo con el 54 por ciento de los votos, pero -tras zambullirse en una agotadora campaña-, Capriles logró aglutinar el descontento de una gran parte del país y mostrarse como la cara visible de un grupo huérfano de un conductor desde que Chávez asumió en 1999.
A pesar de haber aceptado los resultados con lágrimas en los ojos e impotencia, la oposición deberá pasar del duelo a la acción para unos comicios regionales en diciembre, cuando se medirá nuevamente al oficialismo con la meta de demostrar que ofrecen algo más que el sentimiento anti-Chávez.
"Hemos sembrado muchas semillas y van a nacer árboles que darán buenos frutos. La campaña estuvo llena de juventud. No se sientan derrotados. Hemos construido una casa, en ese autobús se montaron más de seis millones de venezolanos", dijo Capriles enfundado en una casaca con los colores de la bandera de Venezuela.
Los 10 puntos porcentuales de ventaja que le sacó Chávez pueden parecer una derrota abrumadora, pero en las presidenciales del 2006 el militar retirado de 58 años había vencido por 26 puntos y en el 2000, por 22 puntos.
"Capriles se convierte en el líder indiscutible de la oposición y su trabajo cara a cara es un activo clave para el futuro", opinó el analista político Luis Vicente León.
"Ha sido, por mucho, el mejor candidato que ha enfrentado a Chávez y su historia apenas comienza", agregó.
Al final de su campaña y en su discurso del domingo, Chávez mostró un tono conciliador con la oposición, pero acercamientos similares han quedado sólo en palabras en el pasado y el presidente nunca se ha mostrado dispuesto a negociar con sus adversarios.
Unidad a prueba
Venezuela ha vivido una vorágine de procesos electorales año tras año desde que Chávez llegó al poder en 1999.
En menos de tres meses se celebrarán las elecciones para elegir gobernadores y la oposición tendrá un nuevo desafío en las urnas para conservar o incluso sumar alguna gobernación a las siete -de 24- que actualmente domina.
Capriles enfrenta el reto de mantener unida a la oposición, una amalgama de una treintena de partidos de distinta tendencia política unidas por el deseo de acabar con la era de Chávez.
Los líderes opositores aceptaron en febrero a Capriles como el abanderado de la oposición, tras una elección primaria, pero no hay garantía de que las tensiones que durante años los dividideron se hayan superado definitivamente.
El ex alcalde de un distrito de Caracas Leopoldo López; el gobernador de Zulia, Pablo Pérez, o la asambleísta María Corina Machado son jóvenes con aspiraciones que han marcado distancia con la impopular vieja guardia que gobernó el país desde el retorno de la democracia en 1958.
La antigua generación provoca rechazo en Venezuela por haber formado parte de gobiernos que se consideran corruptos y que empobrecieron a un país que cuenta con las mayores reservas de crudo del mundo.
Durante la breve declaración que dio Capriles en un moderno teatro de Caracas, una ex asambleísta lo interrumpió clamando fraude electoral y asegurando que no debía reconocer los resultados.
"El radicalismo siempre le ha hecho mucho daño a Venezuela", respondió Capriles.
"Nunca voy a jugar con nuestro pueblo, ni lo someteré a la zozobra. La otra opción obtuvo más votos que nosotros y así es la democracia", agregó, aplaudido por el repleto auditorio.
A pesar de que el cáncer que le fue diagnosticado a Chávez a mediados del año pasado desapareció del radar durante la campaña electoral, los analistas no desechan un escenario en el que la enfermedad vuelve a debilitarlo.
Bajo la Constitución venezolana, una nueva elección debería llevarse a cabo si Chávez se viera incapacitado para ejercer sus funciones durante la primera mitad de sus seis años del nuevo mandato que comienza en enero.
Pese a todo, el desconsuelo era patente entre los seguidores de Capriles la madrugada del lunes, cuando aún les costaba aceptar la derrota de su candidato.
"Habíamos depositado todas nuestras esperanzas esta vez", dijo Teresa Pérez, un ama de casa de 51 años, en las afueras del comando de campaña de Capriles.
"Estamos dolidos, tristes, pero no decepcionados. Fue una increíble campaña, nadie hizo eso jamás", concluyó."