La Comisión Nacional Electoral (CNE) de Venezuela podría finalmente "totalizar" los sufragios del ensayo del pasado domingo, aunque el jueves una de sus rectoras dijo que los objetivos del comicio se había cumplido.
De todas formas, Chávez se mostró optimista respecto a los resultados de octubre, ya que anticipó "una gran victoria" para lo que será "una gran batalla" y aseguró que Capriles viene "bien rezagado" en las encuestas.
Sin embargo, el presidente venezolano instó a sus seguidores a "echar el resto" en el último mes de campaña. “No basta con la emoción, no basta con el frenesí, eso no es suficiente, tenemos que buscar el plan perfecto, la táctica perfecta y la victoria perfecta el 7 de octubre”, dijo el mandatario, según recoge la prensa del país caribeño.
Asimismo aseveró que es necesario “obtener la victoria perfecta”, en las elecciones presidenciales para “darle una nueva lección a la burguesía venezolana”. “No debemos subestimar al adversario”, insistió.
En tanto, Capriles profundizó el discurso confrontador y retó a Chávez a un debate. "Yo reto al Gobierno, en cualquier rincón del país, vamos a debatir nuestras propuestas de gobierno", dijo Capriles en un acto público en el municipio Punceres, en el estado petrolero de Monagas, en el oriente del país.
Capriles dijo que el único debate que propone Chávez es el de los "insultos".
"¿Ustedes oyen al candidato del Gobierno hacer propuestas? No, él quiere salvar el planeta Tierra, el quiere salvar la humanidad (...) ¿y quién resuelve el problema eléctrico?", preguntó el candidato opositor".
¿Y quién se ocupa de que en nuestra industria petrolera no haya accidentes petroleros como el que ocurrió en Falcón?", agregó, al referirse al accidente el día 25 de la refinería de Amuay (noroeste) que dejó 42 muertos.
"Le echaron tierrita para que el pueblo no conozca la verdad", añadió, sobre un tema que conmocionó al país y que hasta ahora sólo ha sido tocado de manera puntual en el debate electoral.
Capriles dijo que el Gobierno no quiere debatir porque "este es el gobierno que tira la piedra y esconde la mano", y desafió a Chávez a discutir la situación de la vivienda, de los damnificados y de los que están hoy en un refugio.
Enumeró como temas de ese debate la mala situación en "hospitales que se están cayendo" y sobre los centros de atención médica del programa Barrio Adentro (realizado con médicos cubanos) que están cerrados; así como el desempleo, las expropiaciones y el petróleo.
"Yo los reto, vamos a debatir, donde quieran", insistió.
"Un mes falta para abrirle la puerta al futuro de Venezuela, un mesecito falta, y cada día son miles y miles más que se montan en el autobús del progreso", indicó.
"Vamos a ver quién tiene más energía en la recta final, en los últimos 800 metros, vamos a ver si el coyote puede con el correcaminos", exclamó.