Por su parte, en relación al futuro inmediato y al tratamiento de su enfermedad, Bocaranda señaló que los días por venir de Chávez "son un interrogante, no solo para el paciente sino para toda la dirigencia militar y civil del "proceso". El mandatario llegó cerca de las 22 del viernes último al aeropuerto internacional Simón Bolívar, al norte de la capital venezolana, con la intención de combatir los rumores sobre un fuerte debilitamiento en su salud. Bajó sin dificultades las escaleras del avión, abrazó a los funcionarios que lo esperaban y dio un discurso enérgico, que finalizó con una canción en alusión al Día de la Madre, celebrado anteayer en su país.
En su regreso a Caracas tras once días de ausencia, Chávez dijo en cadena nacional que el tratamiento de radioterapia contra su cáncer concluyó "con éxito". "Debo informar que en estos últimos días hemos concluido de manera exitosa todo el ciclo de radioterapia", dijo, vestido con uno de sus clásicos trajes deportivos, en un discurso de 20 minutos que se transmitió en cadena por radio y televisión. Chávez fue operado en junio de 2011 de un tumor en la zona abdominal y a fin de año anunció que estaba "completamente curado". No obstante, el 26 de febrero pasado fue intervenido nuevamente de una lesión en la misma zona, aunque nunca se dieron detalles de la naturaleza y gravedad de su enfermedad. Desde entonces viajó recurrentemente a La Habana, donde decidió llevar a cabo su tratamiento.
Montaña rusa
La salud de Hugo Chávez genera más de un interrogante frente a los vaivenes informativos a los que es sometida. Así lo cuenta Angélica Mora en el Diario de América:
"No se sabe si a propósito o no, las noticias sobre la enfermedad del Presidente Hugo Chávez suben y bajan como si estuvieran en una montaña rusa.
Como ejemplo se puede mencionar lo último acontecido luego de su llegada a Venezuela el 11 de mayo por la noche: Nada.
Ninguna declaración con motivo del Día de la Madre. El Mandatario está detrás de uno de sus típicos silencios que sólo provoca especulaciones.
A su llegada de este último viaje a La Habana, Chávez apareció compuesto y ni la sombra del hombre enfermo y lloroso que se mostró frente a las cámaras antes de partir hacia Cuba.
Incluso el Mandatario criticó lo que llamó "las permanentes especulaciones de algunos individuos, algunos sectores que lanzan cualquier cantidad de rumores" y señaló que había concluido la terapia en la Isla "de manera exitosa" tal y como había planificado su equipo médico.
Agregó Chávez iba a "seguir rigurosamente las indicaciones médicas para recuperarse de los efectos normales, esperados, del tratamiento pleno de la radioterapia…. En la medida en que pasen las horas y los próximos días estoy seguro que iré progresivamente instalándome donde debo estar: en la primera línea de la batalla".
Después de estas declaraciones el silencio.
Durante el fin de semana sólo lo rompió para enviar saludos y luego "celebrar" el triunfo del piloto venezolano Pastor Maldonado en el Gran Premio de España.
Luego de ese comentario sobre Maldonado ni sus más allegados saben cuándo es que Chávez se presentará en un acto público.
Pero, dentro de este juego de Montaña Rusa -donde lo de hoy no es lo mismo que lo de ayer- es posible que cuando se publique este artículo el Hombre de Miraflores haya hecho ya varias declaraciones, indicando que sigue bien, fustigando al Imperio, a Capriles, a los "majunches" y a todos los que estima son sus enemigos.
Especialmente se esperan nuevos ataques contra la oposición que -asegura- "no va a volver a ganar unas elecciones presidenciales en Venezuela".
Desde hace un año, este Balancín Informativo sobre la salud de Chávez mantiene desconcertados a los venezolanos.
Hace justamente 12 meses que se comenzó a hablar que algo andaba mal en la salud del Presidente: Se inició con problemas en la rodilla derecha.
Siguió una operación en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (Cimeq) en Cuba, donde se le extirparon materias cancerosas.
Prosiguió con el regreso a Venezuela. Llorosas declaraciones en Barinas, su estado natal.
Nuevo viaje a Cuba para sesiones de quimioterapia.
Vuelta a Caracas.
Partida a La Habana a otras sesiones.
Regreso a Venezuela. Se detecta otro tumor en la misma región donde se extirpó la masa cancerosa anterior.
Viaje a Cuba.
Regreso a Venezuela...
Diez idas y venidas del Presidente, a un costo de 18 millones de dólares. (200 mil dólares por día, sin contar el gasto de los familiares y funcionarios que lo acompañan).
Las imágenes de Chávez también cambian de lo negativo a lo positivo y luego a lo negativo...
Se le ve lloroso y triunfante. Abotagado y de buen semblante. Invocando a Dios y a los Santos. Al borde de la muerte y recuperado.
Esto de la enfermedad de Chávez además de marear, es a la vez uno de los grandes misterios de la humanidad".