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Aprueban el pedido de juicio político a Trump

La mayoría de la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó a favor de iniciar un juicio político contra el presidente Donald Trump por abusar de su poder para que Ucrania investigara a un rival político. Prácticamente todos los demócratas votaron a favor de acusar a Trump, mientras que los republicanos se opusieron al juicio político.

Donald Trump estaba condenado a ingresar en uno de esos selectos clubes a los que nadie quiere pertenecer, el de los presidentes deshonrados, impugnados y enjuiciados por el Congreso, fue la buena síntesis del diario catalán La Vanguardia.

Derivado del vocablo del francés antiguo 'empechier' , derivado del latín 'impedere' (impedir, derivado de pes, pedis , por la idea de agarrar a alguien por los pies), el impeachment es un procedimiento excepcional previsto la sección 4 del artículo II de la Constitución estadounidense para considerar la destitución del Presidente, el vicepresidente y otros altos cargos del gobierno, como los jueces, por “traición, corrupción u otros delitos graves y fechorías”.

“¡Recen por mí!”, pidió Donald Trump a los estadounidenses por Twitter unos minutos antes de que el pleno de la Cámara de Representantes se reuniera para tomar una de las decisiones más trascendentales que puede adoptar el Congreso: la impugnación y recomendación de destituir al presidente del país.

“¡No he hecho nada malo!”, insistió. La suerte estaba echada para Trump. Con 230 votos a favor y 197 en contra (todos los republicanos, más dos demócratas), la Cámara Baja aprobó su impeachment o reprobación por abuso de poder, un proceso excepcional desencadenado por la difusión de su conversación con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, a quien pidió el “favor” de anunciar investigaciones dañinas para sus rivales políticos, así como las gestiones paralelas de su abogado, Rudy Giuliani, con idéntico objetivo.

 

AFP

Donald Trump se convierte en el tercer presidente de EE.UU. en sufrir un «impeachment»

Tras su aprobación en la Cámara de Representantes, su destitución pasa ahora a manos del Senado

CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

 

 

Una jornada interminable, áspera, preñada de recriminaciones mutuas, torpedeada por obstáculos procesales y para la historia. Así fue la votación que celebró ayer la Cámara de Representantes de EE.UU. para convertir a Donald Trump en el tercer presidente de la historia del país en someterse a un «impeachment» o juicio político para su recusación.

Ocurrió hacia las ocho y media de la tarde de este miércoles -dos y media de la mañana del jueves en España-, en la votación del primero de los dos artículos -los cargos por los que se le juzgará- del «impeachment»: abuso de poder. Fue en el momento en el que los votos de los demócratas, que cuentan con mayoría en la cámara baja y que se posicionaron a favor del procesamiento de Trump casi por unanimidad, se demostraron suficientes para doblegar la oposición republicana.

En ese mismo momento, el Presidente estaba subido a un atril en un mitin político en Michigan. Fue una contraprogramación en todo regla de Trump, que demuestra que el «impeachment» ha sido y será pura batalla política y que él tratará de utilizarlo en su reelección.

Michigan es uno de los estados clave que decidirá la reelección del multimillonario neoyorquino -en 2016, allí ganó por la mínima- y eligió ese escenario para reivindicar lo que él considera una «cruzada partidista» y un «golpe de estado» que no evitará su permanencia en la Casa Blanca por las urnas.

Poco después, el pleno de la cámara baja aprobó también el segundo artículo, el de obstrucción al Congreso. Como consecuencia, Trump se enfrentará a esos dos cargos a partir de enero en el juicio que se celebrará en el Senado, en el siguiente capítulo de una saga interminable pero con final conocido: los republicanos tienen mayoría en la Cámara Alta y, salvo sorpresa mayúscula, Trump no será recusado.

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