El número de civiles menores, mujeres y ancianos fallecidos en los ataques israelíes asciende a 26, mientras que el 70% de los heridos son civiles, informa Efe.
Por otro lado, el brazo armado de Hamás informó en un comunicado de que sus hombres han disparado contra Israel más de 900 cohetes desde el miércoles, día en que dio comienzo la ofensiva militar de Israel.
Las Brigadas de Ezedin al Kassem, brazo armado de Hamás, reivindicaron el lanzamiento de nuevos cohetes contra localidades israelíes, uno de los cuales tenía Tel Aviv como objetivo.
Al mismo tiempo, la diplomacia internacional sigue criticando los ataques y ha decidido activarse tímidamente con la implicación de Francia que pide formalmente un alto el fuego entra israelíes y palestinos, pero sigue también fracasando en su intento de frenar la posible escalada bélica que podría tener un desenlace terrible si finalmente Israel decide aprobar una incursión terrestre en Gaza que recordaría los centenares de muertos (decenas de israelíes) en la guerra entre Israel y Hamás en 2008.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, ha viajado a Israel para reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu y reclamarle un "alto el fuego" antes de que se produzca una invasión terrestre de Israel en la franja de Gaza y que se sienten a negociar antes de las elecciones que se celebrarán en tres semanas en Israel.
Estados Unidos apoya abiertamente el uso de la fuerza militar para garantizar su "derecho legítimo" de Israel a defenderse de los ataques del Gobierno de Hamás en Gaza.
Sólo la Liga Árabe ha intentado en las últimas horas proteger, con el liderazgo de Egipto y de Siria, a los palestinos que viven en Gaza para garantizar a la población civil que será protegida y recibirá alimento en los próximos días.
El ministro británico de Exteriores, William Hague advirtió a Israel que "una invasión terrestre es más difícil que tenga apoyo, y eso incluye al Reino Unido".
Alemania, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, exigió a Egipto y al conjunto de países de la Liga Árabe a implicarse diplomáticamente. Westerwelle, aseguró en un comunicado que "se debe hacer todo para lograr los prerrequisitos para un alto el fuego."
Mientras, el presidente palestino, Mahmud Abás, pidió con urgencia una cumbre de jefes de estado árabes y envió a un funcionario de Organización para la Liberación de Palestina (OLP) Nabil Shaath, a Gaza.
"Shaath fue instruido para que se sume a los esfuerzos a fin de impedir una invasión terrestre contra Gaza, su principal objetivo, a través de la coordinación con los ministros de exteriores árabes y sus amplios contactos con políticos en todo el mundo", indicó un comunicado de la OLP.
El comunicado destaca que no impedirá que los palestinos sigan adelante con su iniciativa de solicitar el reconocimiento de la ONU como Estado observador de la organización.
Por su parte, el rey de Jordania, Abdalá II, se reunió con el enviado del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair, y pidió "el cese inmediato de la agresión israelí." El monarca reiteró su postura a favor del establecimiento de un Estado independiente palestino en las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital.
El Gobierno de Bahrein rechazó las demandas de la oposición para convocar manifestaciones en apoyo de los palestinos de Gaza, dentro de la prohibición de protestas decretada el pasado octubre.
Desde Irán, su presidente, Mahmud Ahmadineyad, afirmó que la guerra de Israel con los palestinos es por su supervivencia y que el régimen de Tel Aviv está basado en la ocupación, la guerra y el derramamiento de sangre.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llegará a El Cairo para reunirse con las autoridades egipcias y analizar la situación en la región.
Una delegación de ministros de Asuntos Exteriores árabes viajará el martes a Gaza para expresar su solidaridad con su pueblo, informaron fuentes de la Liga Árabe.
Mientras tanto, una delegación compuesta por 4 militares israelíes llegó a El Cairo para tratar con las autoridades de Egipto una posible tregua, informó a Efe una fuente de los servicios de seguridad egipcios.
Sin embargo,ni el Consejo de Seguridad de la ONU ni la Unión Europea son capaces, hasta el momento, de parar un conflicto que ya ha causado más de 50 muertos del lado palestino y tres del lado israelí.
El Ejército israelí está preparado para ampliar de manera significativa su operación contra los palestinos en la Franja de Gaza, aseguró el primer ministro Benjamin Netanyahu en el marco de la reunión semanal de su gabinete.
La ofensiva Pilar Defensivo ha causado "daños significativos" al arsenal de cohetes que los grupos radicales palestinos usan contra Israel y ha hecho pagar "un alto precio" a Hamas y a otras organizaciones armadas, añadió.
Según fuentes médicas citadas por la agencia palestina de noticias Maan, el último ataque se ha producido en el campamento de Al Bureij y ha causado la muerte de Eyad Abu Jusa, de 18 meses de edad, así como heridas a su hermano.
Otros 2 niños murieron --Tamer Abu Asaifan y Jumana Abu Asaifan-- y doce personas más resultaron heridas en la mañana del domingo tras un bombardeo israelí contra dos viviendas del campamento de Jabalia, en el norte de la Franja de Gaza, según ha confirmado el portavoz del Ministerio de Defensa palestino, Ashraf al Qidra.
El Ejército israelí confirmó hoy haber llevado a cabo bombardeos nocturnos por mar y aire "contra docenas de lanzadores de cohetes subterráneos" en un comunicado.
El Ejército ataco "el complejo de Saraya, una base de entrenamiento principal y centro de comando" de Hamas, en el norte del enclave palestino.
La nota, afirma haber atacado "una antena de comunicación utilizada por Hamás para llevar a cabo actividad terrorista contra el Estado de Israel".