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Leon Panetta: "China y Japón podrían ir a la guerra"

Para Leon Panetta, secretario de Defensa de USA (que está de gira por Extremo Oriente) es preocupante la escalada de provocaciones cruzadas entre chinos y japoneses a raíz de un conflicto limítrofe. Para el funcionario estadounidense, la situación podría desembocar en un conflicto armado. Los chinos no descartan tomar nuevas medidas al respecto mientras que empresas japonesas radicadas en China siguen siendo atacadas por enfervorizados nacionalistas.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Las disputas territoriales de China y otros Estados asiáticos podrían terminar con una guerra si los Gobiernos de estos países siguen con su "conducta provocadora", afirmó el secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta. Antes de llegar a Tokio, una las escalas de su gira asiática, Panetta llamó a rebajar la tensión en torno al conflicto sobre las islas en disputa en el mar de China Oriental y en mar de China Meridional. 
 
“Me preocupa que, cuando estos países estén involucrados en provocaciones de uno u otro tipo con respecto a las islas, se eleve la probabilidad de que algún juicio erróneo de una u otra parte se convierta en violencia y como consecuencia de ello en conflicto”, declaró el responsable de Defensa norteamericano. 
 
La disputa territorial entre China y Japón en torno a las islas llamadas Senkaku en Japón y Diaoyu en China, así como las islas adyacentes, se agravó a partir del 11 de septiembre, fecha en que el Gobierno japonés compró tres de las cinco islas en disputa, que se encontraban en manos privadas niponas. 
 
El motivo para tal decisión fue el desembarco en ellas de un grupo de activistas de Hong Kong el pasado agosto. Japón los detuvo y deportó. Pocos días después, un grupo de nacionalistas japoneses hizo lo mismo y además organizó una serie de manifestaciones contra el país vecino en varias ciudades niponas.  
 
Desde hace varios días miles de manifestantes chinos protestan frente a la embajada nipona en Pekín gritando consignas patrióticas y exigiendo el boicot de productos japoneses y hasta quemando coches de fabricación nipona.
 
China no descarta acciones
 
Pekín está siguiendo de cerca la situación en el mar de China Oriental y se reserva "el derecho a tomar nuevas medidas", dijo este martes el general Liang Guanglie, ministro de Defensa, en una conferencia de prensa tras una reunión con su homólogo norteamericano, Leon Panetta.
 
"Por supuesto, seguimos esperando que haya una solución pacífica y negociada a este asunto", agregó Liang. El ministro achacó a Japón la responsabilidad por el incremento de la tensión, alegando que el archipiélago en disputa perteneció a China durante siglos. "La actual escalada de tensión sobre esta disputa fue causada totalmente por el lado japonés", dijo Liang.
 
La elección de la fecha de esta nueva ola de manifestaciones, autorizadas por el poder comunista, estaba destinada a marcar el aniversario del "incidente de Mukden" que, el 18 de septiembre de 1931, dio a Japón el pretexto para invadir Manchuria, uno de los preludios de la Segunda guerra mundial.
 
Cientos de empresas y restaurantes japoneses dieron vacaciones a sus empleados como medida de precaución. A media mañana en Pekín, más de mil manifestantes, en general tranquilos, se acercaron a la embajada de Japón, protegida por seis filas de policías anti-motines y barreras metálicas de dos metros de alto.
 
Los manifestantes lanzaron botellas de plástico con agua y huevos contra la misión diplomática y hubo algunos incidentes con las fuerzas del orden. "¡Los japoneses fuera de las Diaoyu !", "¡Boicot a los productos japoneses!" se podía leer en las pancartas de los manifestantes que también llevaban retratos de Mao Tse-tung, fundador de la República popular china, muerto en 1976.
 
En Shangai, más de tres mil personas avanzaron hacia el consulado de Japón, según este último contactado por teléfono. Algunos manifestantes llevaban insignias identificándolos como miembros de una organización llamada Alianza patriótica de voluntarios de China. Las autoridades habían organizado el transporte por autobús delante del ayuntamiento y otros lugares de la capital económica, según declararon algunos participantes en las manifestaciones.
 
En Shenzhen (sur), donde hubo violencias en anteriores manifestaciones anti-japonesas la semana pasada, varios miles de manifestantes, en su mayoría jóvenes, comenzaron a desfilar en el centro de la ciudad llevando banderas chinas, retratos de Mao en tanto gritaban "Viva China". El conflicto en torno a la soberanía de las islas Diaoyu/Senkaku provoca en China explosiones recurrentes de nacionalismo.
 
La referencia a Mao, bastante poco común actualmente, se produce cuando en Chegdu (suroeste) el proceso de Wang Lijun, ex lugarteniente del dirigente neo-maoísta Bo Xilai, destituido a comienzos de años luego de un espectacular escándalo que dejo en claro las luchas intestinas en el seno del poder en China.

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