La Agencia Nacional de Noticias (ANN) asegura que la explosión se originó en un depósito del puerto de Beirut donde había explosivos incautados, lo cual provocó una fuerte deflagración que pudo sentirse en toda la ciudad y sus suburbios.
Pero algunos analistas se han mostrado escépticos respecto de esta teoría.
La fuente de la explosión todavía no está clara.
La casa del expresidente libanés, Rafik Hariri, asesinado en un presunto ataque de Hezbolá e Irán, queda cerca. Su hijo, el exprimer ministro Saad Hariri estaba allí pero no resultó herido en el incidente, reportó LBCI.
Algunos miembros de Hezbolá están siendo juzgados en ausencia en La Haya por su presunta responsabilidad en el ataque contra Hariri, que lo mató a él y a otras 21 personas. Se espera que el organismo otorgue un veredicto el viernes.
El incidente ocurre cuando el Líbano está atravesando su peor crisis económica y financiera en décadas, y también cuando es alta la tensión entre Israel y Hezbolá. A esto se le suma que el año pasado ya habían existido explosiones misteriosas en sitios de almacenamiento de la milicia chiíta en Irak que funcionarios iraquíes e israelíes han dicho que Israel fue responsable.
En la noche del lunes, Israel dijo que atacó varios objetivos en Siria en respuesta a un presunto intento de una célula de penetrar la frontera para plantar explosivos en los Altos del Golán.