Por un lado, Marine Le Pen puede usar los puntos débiles del mandato de Macron para echar leña al fuego en su campaña, aprovechando el factor de inexperiencia que esta tiene en el mandato. También apela al rango entre 65% y 70% de los franceses que han decidido no votar a Emmanuel Macron, llamando a un “referéndum anti Macron”. Marine Le Pen también ha demostrado un pragmatismo importante en esta campaña, al desradicalizar su movimiento de ultra derecha y nacionalista, como por ejemplo, negando que buscara la salida de Francia de la Unión Europea, y bajándole el tono a sus propuestas de antinmigración, factores que la ayudaron a ganar votos. Además, a diferencia de 2017, la hija de Jean-Marie Le Pen, que logró sumar el 23,41% de los votos, puede contar por primera vez con una importante reserva de votos, ya que los otros dos candidatos de extrema derecha Eric Zemmour (7,05%) y Nicolas Dupont-Aignan (2,07%) llamaron a votar por ella.
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Marine Le Pen en su discurso victorioso de ayer domingo.
Por su lado, Emmanuel Macron utilizara el extremismo de la campaña de Marine Le Pen para demonizar su movimiento y desviar la atención del electorado hacia una campaña de cancelación a Marine Le Pen, denunciando los problemas que los extremismos podrían generan en un país pivote en Europa, como lo es Francia. Gabriel Attal, cercano a Emmanuel Macron, declaró este domingo que esta segunda vuelta "será un choque de valores contra valores, proyecto contra proyecto, desenmascarando también el de Agrupación Nacional y la ultraderecha”. Además, cuando se le cuestionó sobre dónde están las reservas de votos de Emmanuel Macron para la segunda vuelta, este respondió:
Están con todos los franceses que no quieren salir de la Unión Europea, están con los que están apegados a los derechos de las mujeres, están con los que quieren seguir luchando contra el calentamiento global Están con todos los franceses que no quieren salir de la Unión Europea, están con los que están apegados a los derechos de las mujeres, están con los que quieren seguir luchando contra el calentamiento global
Por otro lado, cuando se le demandó la misma pregunta al presidente del partido de Marine Le Pen, Jordan Bardella, este respondió que las reservas de voz de Marine Le Pen para la segunda vuelta están “entre el 70 % de los franceses que votaron en contra de Emmanuel Macron, es un fracaso para él en verdad”, responde el Sr. Bardella, señalando al “70 % de los franceses que saben que, si Emmanuel Macron es reelegido, serán cinco años de daño social adicional con jubilación a los 65 años, drenaje fiscal, e impotencia del presidente, de la violencia que va en aumento en el país y obviamente en el tema de la inmigración”.
Emmanuel Macron ha dividido mucho, ha creado mucha tensión y desorden en el país. Las crisis que enfrentamos durante cinco años, fue él quien realmente las provocó: los chalecos amarillos, la falta de camas en el hospital Emmanuel Macron ha dividido mucho, ha creado mucha tensión y desorden en el país. Las crisis que enfrentamos durante cinco años, fue él quien realmente las provocó: los chalecos amarillos, la falta de camas en el hospital
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Emmanuel Macron celebra con sus partidarios.
Jean-Luc Melenchon, la llave
El factor más importante que ambos candidatos deben tener en cuenta en esta segunda ronda es sin dudas la manera en que buscarán los votos del candidato de izquierda, Jean-Luc Melenchon, el cual le pisó los talones a Marine Le Pen con un 21,95% de los votos.
Melenchon públicamente llamó a “no darle ningún voto a Marine Le Pen”, asumiendo que llamaba a sus electores a votar por Macron, sin embargo, al no hacerlo públicamente, muchos de sus votantes reacios a perpetuar a Macron en el poder, interpretaran este mandato como un llamado a votar en blando y/o abstenerse. E inclusive, un porcentaje importante, aunque minoritario, está dispuesto a votar a Marine Le Pen, asegurando que esto llevará a Melenchon a la presidencia en las siguientes elecciones en 2027.
El domingo por la noche, la propia Marine Le Pen había invitado a "todos los que no votaron" por Emmanuel Macron, de derecha e izquierda, a "unirse" a ella, defendiendo un proyecto de "justicia social" y "protección", un guiño al candidato de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon. Según ella, "lo que estará en juego es una elección de sociedad e incluso de civilización". Pretende encarnar no sólo la alternancia sino también una alternativa al actual jefe de Estado. Emmanuel Macron, el presidente “liberal”, acusado de estar desconectado del pueblo, contra la candidata del “poder adquisitivo”, que se presenta como cercana al pueblo. Con una simple consecuencia: como se trata de un “duelo” para vencer al titular, sólo hay una propuesta posible: la suya.
Frente a este bloque de extrema derecha, Emmanuel Macron intentará rehabilitar un frente republicano, abriendo los brazos a republicanos de todas las tendencias.
Quiero llegar a todos aquellos que quieran trabajar por Francia, llamando a fundar, más allá de las diferencias un gran movimiento político de unidad y acción Quiero llegar a todos aquellos que quieran trabajar por Francia, llamando a fundar, más allá de las diferencias un gran movimiento político de unidad y acción
Una forma de continuar la recomposición política, iniciada desde 2017, para acoger a líderes de derecha e izquierda en un mismo bloque central. Una estrategia que por sí sola ya le está surgiendo efectiva a Emmanuel Macron: varios candidatos, entre ellos Valérie Pécresse, Yannick Jadot, Anne Hidalgo y otros han llamado públicamente a votar por él, ganando así un porcentaje estimado muy importante a diferencia de los votos que Eric Zemmour y Nicolas Dupont-Aignan podrían darle a Marine Le Pen.
Pero es sin dudas el que llegue al 24 de abril con la mejor maniobra de atracción de los votos de Melenchon será el próximo presidente de Francia.
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Mapa e Francia que demuestra las concentraciones de votos.
Los vencidos
Por otro lado, esta primera vuelta dejó un crítico saldo para los vencidos. Teniendo en cuenta que una ley electoral francesa estipula que si un candidato supera el 5%, se le reembolsan sus gastos de campaña hasta el 47,5% del tope fijado por el Estado, o algo más de 8 millones de euros para la primera vuelta. A continuación, el reembolso corresponde al 4,75% del mismo techo, es decir, 800.000 euros. Los candidatos, por tanto, tratan de no gastar más para no tener, ni ellos ni su partido, que compensar.
En una resultado shockeante e inesperado, esto generó un golpe muy duro a aquellos candidatos que no llegaron al anciano 5%, como Valerie Pécresse y Yannick Jadot, que sorpresivamente llamaron a su electorado y al resto de la clase política francesa a colaborar a sus partidos con donaciones de manera urgente, ya que lo gastos de campaña le generaron deudas impagables.
Además de poner en riesgo el futuro económico de sus partidos, Los Republicanos de Valérie Pécresse, que lograron su mínimo histórico en las elecciones presidenciales, y el partido ecologista de los verdes de Jadot, estos golpes podrían conllevar en la desaparición de sus plataformas.
El factor de la abstención
Sin embargo, otro factor clave en estas elecciones que podrán lograr la diferencia inesperada son los abstencionistas. Con solo un 73,69% de participación, ese 26,31% que no voto podrá patear el tablero y cambiar las estimaciones. Estas actualmente posicionan a Emmanuel Macron como victorioso, ya que el hecho de que la ultraderecha de Marine Le Pen gana los votos de la izquierda es muy difícil, frente a los votos cedidos por los otros candidatos a Emmanuel Macron. En esta posición, la ultraderechista deberá hacer malabares en tan solo 2 semanas para buscar una victoria. Enfocarse en la izquierda podrá ser inútil, entonces sus esfuerzos tendrán que enfocarse en el voto abstencionista. El rechazo a Macron es grande, pero ¿será tan grande como para colocar a una extremista en el palacio del Elíseo? En 2 semanas conoceremos las respuesta.
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