De momento, la presidenta del Tribunal, Christine Mée, ha aceptado que el expresidente lleve un brazalete electrónico que permita su localización permanente.
Es el primer expresidente francés sentenciado a cárcel.
Sarkozy, quien todavía puede apelar, aspiraba a ser el presidenciable de la derecha tradicional en la próxima elección.
Sarkozy fue condenado porque en 2014 pidió y consiguió, peronsalmente y a través de su abogado, que el entonces juez del Tribunal Supremo Gibert Azibert, le proveyese información sobre otra causa abierta en su contra a cambio de ayudar al magistrado a lograr un puesto en Mónaco.
Azibert ha sido condenado a 4 años de cárcel: 1 firme y otros 3 con remisión de pena.
Thierry Herzog, el abogado de Sarkozy, quien colaboró con el presidente en su delito, ha sido condenado a su misma pena: 1 año de prisión firme 3 de cárcel con remisión de pena.
Los jueces evaluaron que había "evidencia seria" de la colaboración entre los 3 hombres para romper la ley.
La sentencia llegó 2 semanas antes de que se abra otro proceso que implica al expresidente, el de las presuntas irregularidades sobre la financiación de su campaña para las elecciones presidenciales de 2012.