Ambos equipos protestaron y el partido fue suspendido por decición de la UEFA, que inició una investigación sobre el incidente.
Recientemente, el presidente francés Emmanuel Macron anunció medidas para combatir el separatismo islamista en el país, reforzando su defensa del derecho a la blasfemia, vigente en el país desde principios de la III República (1870-1940).
El mundo islámico reaccionó negativamente ante esta posición y Erdogan llamó a boicotear a Francia.
Ahora, el presidente turco aprovechó esta nueva ocasión para disparar contra Francia: en declaraciones este miércoles aseguró que lo sucedido en el partido es "una nueva expresión de la posición racista de los últimos tiempo" de ese país. Una declaración algo sorpresiva teniendo en cuenta que, si bien los hechos sucedieron en París, quien propinó el comentario no es francés sino rumano.
"Condeno enérgicamente los comentarios racistas hechos contra Pierre Webó, uno de los miembros del equipo técnico de nuestro representante Başakşehir, y creo que la UEFA tomará las medidas necesarias. Estamos incondicionalmente contra el racismo y la discriminación en el deporte y en todos los ámbitos de la vida", había tuiteado previamente sobre el tema Erdogan.
"En toda esta historia no es desdeñable el detalle de que el club turco implicado en los acontecimientos sea el Basaksehir. Normalmente se podría decir algo así como que Erdogan es del equipo, refiriéndonos a que es uno de los (escasos) aficionados que lo apoyan, pero aquí es más bien al revés: el equipo es de Erdogan, en el sentido de que está concebido y funciona como herramienta propagandística", escribió Luis Tejo de Yahoo Deportes. Incluso, revela, hinchas de equipos más históricos (su fundación es reciente) lo apodan despectivamente "FC Erdogan".
"El Basaksehir es uno más de los instrumentos de promoción política de Erdogan. Y lo ocurrido ayer en Francia le ha venido maravillosamente para poner la maquinaria en marcha. Teniendo en cuenta que por fin, de cara a las elecciones de 2023, la oposición a su régimen tiene un candidato fuerte para derrocarle en la figura del socialdemócrata Ekrem Imamoglu, que el año pasado consiguió arrebatarle al erdoganismo la alcaldía de Estambul, cualquier promoción que refuerce internamente la popularidad del todavía hombre fuerte de Turquía es más que bienvenida", escribió Tejo.
Turquía es tema agendado para la cumbre presencial de 2 días que comienza mañana jueves 10/12 en Bruselas, entre los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE). El conflicto surge por la exploración de gas que Ankara está realizando en aguas del Mediterráneo Oriental que Chipre y Grecia consideran de su jurisdicción.
Este miércoles, Erdogan dijo que no le preocupa que la Unión Europea ponga sanciones a Turquía.
"Sobre las sanciones de la UE el 10 y 11 (de este mes), cualquier decisión sobre sanciones contra Turquía no nos preocupa", dijo Erdogan a medios turcos antes de partir de viaje oficial a Azerbaiyán. "La UE ha impuesto sanciones desde 1963 a Turquía. Nunca se han portado con honradez; nunca han cumplido sus palabras. Hemos sido muy pacientes", señaló.
El pasado 30/11, Turquía retiró el buque sísmico turco Oruç Reis y lo calificó como un paso para reanudar el diálogo, mientras que Atenas lo interpretó como un movimiento para evitar las sanciones. Grecia pide que se impongan sanciones al país pero no todos los miembros UE están de acuerdo porque temen que Ankara permita en represalia que los solicitantes de asilo crucen hacia la UE.
Atenas cuenta con el apoyo de Francia y Austria en el camino hacia las sanciones. Otros como Alemania, España e Italia se oponen.