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El mago Nicolás Maduro: El Houdini de la destrucción

No hay tregua para un país que no encuentra rumbo. ¿Qué otra cosa debe pasar para que Nicolás Maduro desista de seguir en el poder?

Ehrich Weisz nació en Budapest, Reino de Hungría, hijo del rabino Mayer Sámuel Weisz y Cecília Steiner. En USA la familia cambió su nombre a la ortografía alemana Weiss, y Ehrich se convirtió en Erik. Cuando Weiss se convirtió en mago profesional, comenzó a llamarse a sí mismo 'Harry Houdini', en honor al mago francés Jean-Eugène Robert-Houdin. Y Harry fue un homenaje al mago estadounidense Harry Kellar. Testigos en el Princess Theatre de Montreal dijeron que la muerte de Houdini fue causada por Jocelyn Gordon Whitehead, quien golpeó repetidamente el abdomen de Houdini por un desafío sobre resistencia. Esa noche, Houdini actuó con mucho dolor. No pudo dormir y permaneció con un dolor constante durante 2 días, pero no buscó ayuda médica. Cuando recurrió a un médico, tenía fiebre de 39°C y apendicitis aguda y se le aconsejó una cirugía inmediata. Pero él decidió seguir con su actuación. Houdini llegó al Teatro Garrick en Detroit, Michigan, el 24/10/1926, con 40°C y subió al escenario. Se desmayó durante el espectáculo, pero fue revivido y continuó. Luego fue hospitalizado en el Hospital Grace. Era tarde. Podría ser la historia de Hugo Rafael Chávez Frías, o una alusión a las advertencias que no escucha Nicolás Maduro Moros. Leamos:

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Artista del escape Harry Houdini.

Los números no mienten, depende quién los lea. Recientemente el hijo de Nicolás Maduro dijo sobre el desempeño económico de su papá en el programa del periodista venezolano Vladimir Villegas que: “Maduro es un mago de la economía, tiene que dar clase en Harvard a ver cómo se administra un país con 50.000 millones (de dólares) y luego con 700 (millones de dólares)”.

Pero la magia que hizo Nicolás Maduro está mas asociada a su acto de destrucción que a su capacidad de gestión, veamos algo de esto en números.

Para los años 90 en Venezuela más del 80% del PIB se iba en pago de deuda externa, para el 2012 sólo el 23,4% era destinado a deuda, una considerable reducción, en la actualidad no se sabe porque no hay indicadores demostrables, aun cuando entre 2018 y 2020 Venezuela “honró” sus compromisos crediticios a pesar de no tener ingresos estables, eso quiere decir que los recursos que obtuvo se fueron en pago de deudas y no en inversión o gasto interno.

En materia crediticia interna para el año 2005 el 80% de la cartera de créditos eran para comercio y consumo y el resto para producción, en el año 2012 el 45% de la misma cartera era para comercio y consumo el 55% para producción, en la actualidad no existen créditos.

Las reservas internacionales de país para el 2012 se estimaban en mas 27 mil millones de dólares, 10 años después las reservas no superan los 4 mil millones de dólares. La producción petrolera para el año 2014 rondaba los 3 mm barriles día, hoy se encuentra en 676 mil barriles día, y no hay manera que las incrementen. Eso impacta directamente en los ingresos.

Estos indicadores macroeconómicos solo son el aperitivo del amplio menú de indicadores sociales y económicos que muestran la severa crisis venezolana. La desigualdad social es un signo de esta crisis, pero la brecha de la desigualdad es evidencia de la calidad del gobierno que la genera o la permite.

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En la encuesta nacional sobre condiciones de vida 2022 de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) se afirma que “Venezuela está en el continente más desigual del Mundo y, para 2022, es el país más desigual de América. Nuestro nivel de desigualdad se compara con la de Namibia, Mozambique y Angola.”

En la actualidad la presencia del gobierno en los medios de comunicación se concentra en el griterío antimperialista, las amenazas a los opositores o a quienes realicen legítimas demandas, como es el caso actual de los docentes que exigen salarios justos y son acusados de agentes del imperialismo, incluso amenazados por los “colectivos” (grupos civiles armados).

Venezuela es el país más desigual del continente, especialistas afirman que el incremento de la brecha de desigualdad ha cobrado unas dimensiones cada vez más difícil de superar. El coeficiente de Gini puntuaba en el 2014 a Venezuela en 0,407 y en la actualidad lo ubica en 0,603, mientras más bajo mas igualdad.

La brecha de ingresos entre el grupo más rico y el más pobre es de 70 veces mayor, el 40% de los hogares con mejores ingresos se ubican en Caracas y allí solo se concentran el 16% de la población del país. Por primera vez en los últimos 7 años cae la pobreza extrema del 65.2% en 2021 pasó a estar en 50.5% en 2022 según estudio de la UCAB, eso quiere decir que de cada 10 personas 5 son pobres.

El mismo estudio afirma que a la economía en general le va mejor que a los hogares. En el informe Panorama regional de seguridad alimentaria y nutricional de FAO-ONU se afirma que: “Una mirada a las tendencias del hambre en los países de la región muestra que el hambre aumentó significativamente en la República Bolivariana de Venezuela, en 18,4 puntos porcentuales, es decir, 5 millones más de personas con hambre entre los períodos 2013-2015 y 2019-2021” y que:

Venezuela tuvo la mayor prevalencia de subalimentación (22,9%), que en números absolutos equivale a 6,5 millones de personas. Venezuela tuvo la mayor prevalencia de subalimentación (22,9%), que en números absolutos equivale a 6,5 millones de personas.

La recuperación de la actividad económica está reñida con una inflación constante, incluso en dólares, la perdida de la moneda nacional ha generado un perverso comportamiento especulativo sobre valor de los bienes y servicios. Y es parte del asombro de lo que sucede en Venezuela, nadie sabe cuánto cuesta nada, un producto X cambia de precio sin explicación alguna.

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Petare, capital del municipio Sucre del estado Miranda.

La especulación gobierna, las medidas que ha tomado el gobierno agravan cada vez más la situación, los controles de precio son un chiste de mal gusto para comercializadores y consumidores. En Venezuela hay una combinación de una economía absolutamente liberalizada (sin controles efectivos del Estado) con un lenguaje gubernamental altamente violento y controlador.

El gobierno permanentemente amenaza a comerciantes, productores y comercios, pero en la realidad de la calle no hay ningún control efectivo, las importaciones libres existen desde hace algunos años y se comercializan libremente en tiendas exclusivas.

En Caracas camionetas últimos modelos, Ferrari, Lamborghini o Lexus circulan por calles con pavimento precario, restaurantes distintivos en el sector Las Mercedes de Caracas sirven platos de 500$, tiendas de lujo se instalan en los shoppings, grandes conciertos y fiestas se dan alrededor de la pobreza mas extrema.

Todo esto sucede en el medio de un encendido discurso antimperialista y socialista de Nicolás Maduro y su gabinete de gobierno. Sin duda no le tienen miedo a la contradicción, les es cómodo decir una cosa y hacer todo lo contrario, no importa quién paga los platos rotos, siempre y cuando ellos sigan en el poder.

Esperamos tus ideas, comentarios y propuestas. Escríbenos a la Redacción aquí: Urgente24Venezuela@gmail.com.

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