Delcy Rodríguez borró a Néstor Kirchner del Palacio de Miraflores (Venezuela)
Delcy Rodríguez decidió borrar a Néstor Kirchner del Palacio de Miraflores (Venezuela). Fue el símbolo más visible de la relación entre chavismo y kirchnerismo.
15 de abril de 2026 - 22:57
El gesto no es menor: en plena reconfiguración del poder en Venezuela,DelcyRodríguez avanzó sobre uno de los símbolos más visibles del vínculo entre el chavismo y el kirchnerismo.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ordenó el desmantelamiento del “Salón Néstor Kirchner” en el Palacio de Miraflores, un espacio emblemático inaugurado en 2011 durante la era de Hugo Chávez junto a Cristina Fernández de Kirchner.
Qué implica el cambio
La decisión implica retirar retratos, referencias y toda la simbología vinculada al exmandatario argentino, en lo que se interpreta como un movimiento político con lectura interna y externa.
El salón fue recibido como gesto explícito de la alianza estratégica entre Caracas y Buenos Aires en los años de mayor sintonía ideológica en la región.Su eliminación, por lo tanto, no pasa desapercibida.
Nueva era
Según pudo saber Noticias Argentinas, hasta diciembre de 2025 el espacio conservaba intacto el homenaje a Kirchner dentro del palacio presidencial. El giro actual expone un cambio de narrativa en el corazón del poder venezolano.
No es un dato aislado
La gestión de Rodríguez viene mostrando señales de ruptura —al menos estética y discursiva— con los símbolos clásicos del chavismo, en medio de un proceso más amplio de reacomodamiento político tras la salida de Nicolás Maduro.
En ese contexto, el “Salón Néstor Kirchner” deja de ser apenas una sala: era un emblema de una etapa.
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Foto de un acuerdo del pasado (archivo NA)
Señal hacia adentro… y hacia afuera
El desmantelamiento también puede leerse como un mensaje doble:
Hacia adentro, donde Rodríguez busca consolidar un liderazgo más pragmático y menos ideologizado dentro del chavismo, en tensión con sectores duros.
Hacia afuera, en un escenario internacional donde Venezuela intenta reconfigurar vínculos y mostrarse menos atada a viejas alianzas políticas.
El espacio funcionaba como sala de reuniones oficiales dentro de Miraflores, por lo que su eliminación no solo tiene carga simbólica, sino también impacto en la liturgia del poder.
Fin de un símbolo
La decisión reabre el debate sobre el lugar que ocuparán, en esta nueva etapa venezolana, los referentes políticos extranjeros que marcaron el ciclo chavista.
Y confirma algo más profundo: En Caracas ya no solo se discute el poder, sino también la memoria.