“La ingesta continua de agua con concentraciones elevadas de trihalometanos durante períodos prolongados -mínimo de 15 a 20 años- o la exposición a través de otros métodos, como la inhalación de vapores de agua y la absorción dérmica, aumenta la probabilidad de contraer algunos tipos de cáncer”, explicó Danilo Ríos, docente del curso Potabilización de Aguas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República y ex gerente general de OSE.
Así que como el agua de la canilla es imbebible y no recomendable para consumo humano, el gobierno dispuso la apertura a la importación de agua embotellada dada la alta demanda local en los supermercados, según lo adelantó el secretario presidencial:
Se habilitó por parte del Ministerio de Economía, el viernes estuvimos hablando con la ministra Azucena Arbeleche. Seguramente el día de hoy ya esté previsto el mecanismo; hay varios interesados en poder importar. Se le va a exonerar de la tasa consular y de la tasa del LATU para la importación de agua embotellada Se habilitó por parte del Ministerio de Economía, el viernes estuvimos hablando con la ministra Azucena Arbeleche. Seguramente el día de hoy ya esté previsto el mecanismo; hay varios interesados en poder importar. Se le va a exonerar de la tasa consular y de la tasa del LATU para la importación de agua embotellada
En ese sentido, la Administración de Obras Sanitarias del Estado (OSE) también anunció que habilitará una planta para la producción de sachets de agua destinada a sectores vulnerables que no pueden stockearse con la compra de bidones y además se recomendó a la población la racionalización del agua, es decir, duchas cortas y evitar el uso no esencial como el baldeado de veredas y llenado de piscinas, tal como comunicó Urgente 24.
Más contenido de Urgente24
Rumores para postergar las PASO: "Son tóxicas"
Ojo: Alerta por fuertes tormentas y granizo (con calorcito)
¿PJ o PSG?: La insólita crítica del FDT a Schiaretti
Parkinson: El poderoso hábito que "retrasa" la enfermedad
Alarma en Bariloche por alquileres: Airbnb en la mira