En el pasado, quienes trabajaban en Clarín contaban una ironía de la Redacción: Si algo se había publicado en algún otro medio pero no en Clarín, se decía "Bueno, todavía no se publicó". Eso no existe en el universo mediático hoy día. Imposible. Recién hoy martes 06/12, Ricardo Kirschbaum, director periodístico de Clarín, escribe sobre el escandalete que involucra a la gran financista de programas de capacitación del Poder Judicial, Fundación Roberto Noble, de Grupo Clarín, pero lo tiene que hacer a su pesar, y a nadie le importa mucho porque el tema ya se encuentra instalado.
De paso, las referencias a Telegram son bastante ignorantes y Kirschbaum es analógico, evidentemente. Pero ¡existe Google Ricardo!
Esto que le sucede hoy a La Nación y Clarín ya le ocurrió a los K en el pasado, por ejemplo en el 'caso Nisman', donde quisieron utilizar el Estado para generar un determinada corriente de opinión, y fracasaron.
La dispersión de contenidos que alimentan a la opinión pública vuelve estúpido hablar de 'medios hegemónicos' -concepto que los K utilizan aún hoy día- y es desconocer cómo se articulan hoy los mensajes. Esa es una fantasía de los K para explicar su propio fracaso en el intento de manipulación de la opinión pública.
Es cierto que entre Infobae, La Nación y Clarín comandan gran parte de la internet argentina pero aún así no pueden controlar la opinión pública en determinadas circunstancias. No basta con tener pautas publicitarias en los medios. También hay que pensar.
Sin ir muy lejos: Javier Milei, el fenómeno político de estos tiempos no comenzó en ninguno de esos medios que, por sus compromisos financieros con las fuerzas políticas convencionales, aborrecía o subestimaba a los libertarios en general, y a Milei en particular. Pero hoy día el economista es diputado nacional y presidenciable, ¿de qué hegemonía estamos hablando? Sin ir muy lejos: Javier Milei, el fenómeno político de estos tiempos no comenzó en ninguno de esos medios que, por sus compromisos financieros con las fuerzas políticas convencionales, aborrecía o subestimaba a los libertarios en general, y a Milei en particular. Pero hoy día el economista es diputado nacional y presidenciable, ¿de qué hegemonía estamos hablando?
Sin duda que podrían darse otros ejemplos. Pero el concepto es ese: intentar ocultar algo porque no se publica en los medios de mayor consumo no significa impedir la ola. Toda una enseñanza para los consultores de prensa y otros aprendices de magia.
----------------
Más contenido en Urgente 24
El streaming se adueña de la audiencia argentina
Chris Pine vs. Harry Styles: Amazon Prime Video no da tregua
Robert De Niro llega a Netflix: De qué tratará la serie
Aerosmith: Shows cancelados y preocupación por Steven Tyler