De acuerdo a la información, hace más de 18 meses se había conformado un equipo especial que se centraría en crear opciones para vender publicidad dentro de WhatsApp, esto como un intento por parte de Facebook para monetizar la app que compraron en 2014 por 22.000 millones de dólares. La cual, a día de hoy, sigue sin ofrecer ganancias.
Como parte de un cambio repentino de estrategia, el equipo se habría sido disuelto y todo el trabajo realizado habría sido borrado del código de WhatsApp. ¿La razón? Centrarse en nuevas herramientas para empresas, las cuales buscarían vender en un futuro.
Facebook habría descubierto que los primeros intentos por convertir a WhatsApp en una plataforma de comunicación entre empresas y usuarios fueron un éxito, con un gran crecimiento de perfiles verificados para empresas y el aumento en los mensajes derivados de esta actividad.
En ese orden la compañía habría desechado sus intentos por introducir publicidad en los Estados de WhatsApp y en su lugar, dar un mayor peso a la actividad de las empresas dentro de la aplicación, algo que en un futuro podría servir para monetizar el servicio a corto plazo.