Empresas como Facebook y Google, están bajo presión cada vez mayor para que la política salga de sus contenidos publicitarios y dejen de publicar anuncios que contengan afirmaciones falsas o engañosas.
Twitter prohibió los anuncios políticos en octubre y, el mes pasado, Google dijo que dejaría de darles a los anunciantes la capacidad de orientar anuncios electorales utilizando datos como registros de votantes públicos y afiliaciones políticas generales.
"En este momento, no tenemos el nivel necesario de madurez en nuestros procesos, sistemas y herramientas para validar y revisar responsablemente este contenido", señaló una portavoz de Spotify en un comunicado.
"Volveremos a evaluar esta decisión a medida que continuemos desarrollando nuestras capacidades", agregó
Spotify, que solo aceptaba publicidad política en los Estados Unidos, no respondió a una pregunta de Reuters sobre la cantidad de ingresos que genera la compañía de los anuncios políticos.
La nueva política cubrirá grupos políticos como candidatos a la presidencia, funcionarios electos y nombrados, partidos políticos, comités de acción política (PAC) y SuperPACS, así como contenido a favor o en contra de esas entidades. Spotify tampoco venderá anuncios que aboguen por resultados legislativos y judiciales.
La medida solo se aplica a las ventas de anuncios de Spotify, no a los anuncios incrustados en contenido de terceros, aunque todavía estarán sujetos a las políticas de contenido más amplias de Spotify.