La salida de Luis Almagro no es algo nuevo en la opinión pública, ya que por ejemplo el pasado 15/12, como ya informó Urgente 24, el presidente argentino, Alberto Fernández, e pidió al Departamento de Estado de la Casa Blanca que quite del medio a Gustavo Cinosi, empresario argentino accionista del Sheraton de Pilar y de Tucumán, quien además impulsó la llegada de Almagro a su puesto. A esto también se le suma que los gobiernos de izquierda volvieron a tomar protagonismo en la región, comenzando por el caso de Argentina y México.
"El Gobierno argentino está trabajando para construir una candidatura alternativa a la de Almagro junto a otros países como México, Perú, Panamá, Antigua y Barbudas y San Vicente y Granadinas", dijeron fuentes de la Cancillería argentina al medio de noticias ruso, Sputnik, dejando en claro que el liderazgo de Almagro no será bien recibida. "Sus intervenciones han sido rupturistas, tomando partido por determinados sectores políticos de los países miembros y promoviendo una agenda de conflictos que lo aleja del rol natural de mediador que debe tener un organismo multilateral", concluye Spurtink.
Si bien tanto el gobierno argentino como el mexicano están prácticamente obligados a tener buenas relaciones con el gobierno norteamericano, esto no significa que quien esté frente a la OEA, sea alguien que responda directamente a los deseos de Estados Unidos, como hoy lo hace Almagro. Tanto que este mismo viernes 10/01 se reunió con el presidente de centro derecha, Sebastián Piñera y elogió su trabajo en Chile, pasando por encima las violaciones a derechos humanos, represión y eternas manifestaciones que tuvieron lugar en Chile desde octubre del 2019.
Claro que ante la posible salida de Almagro, lo que está en juego es el futuro de Bolivia y Venezuela, dos países con situaciones políticas actualmente en crisis y que podrían ser destrabadas y re configuradas sin el uruguayo a la cabeza. Tengamos en cuenta que el mismo siempre se mostró en contra del régimen de Nicolás Maduro y condenó las elecciones de Bolivia como fraude, poniendose totalmente en contra de Evo Morales. Así lo aseguró el ex presidente boliviano: la OEA "responde al imperio norteamericano".
Sin embargo, todo indica que los países que apoyarán la candidatura de Almagro serán, Brasil, Ecuador, Uruguay, y el nuevo gobierno de centro derecha de Luis Lacalle Pou, entre otros. Mientras que los nuevos líderes como López Obrador y Fernández ya se mostraron en contra de su reelección, tal es así que tras un silencio de Almagro luego de la crisis de Bolivia, el gobierno de Fernández decidió recibir como refugiado a Evo Morales en Argentina, lo mismo había hecho anteriormente el gobierno de AMLO.