El mendocino, uno de los máximos referentes de River Plate, tuvo una infancia difícil. A pesar de las adversidades, obtuvo un mejor futuro para él y su familia.
04 de abril de 2023 - 13:32
Enzo Pérez nació en 1986, hace 37 años, y desde chico le inculcaron el amor por River Plate. Su padre, Carlos, que con su profesión de albañil se esforzó por llevar el pan a su familia, lo llamó así por el uruguayo Enzo Francescoli (quien también se destacó notablemente en el equipo gallina).
La vida en la ciudad mendocina de Maipú no fue fácil para el pequeño Enzo. Las changas de su papá significaban que hoy el dinero alcanzaría pero mañana no. La familia Pérez vivía como nómade, alquilando por unos meses en una casa, alquilando otros meses en otra, así mientras alcanzara el dinero. Y mientras durara la generosidad de los vecinos, a los que Carlos pedía prestado hasta que consiguiera de nuevo trabajo.
En ocasiones, la familia se veía obligada a salir a pedir comida. Cuando no alcanzaba, su madre Miriam se excusaba con que no tenía hambre. La pobre mujer intentaba hacer todo lo posible que estuviera a su alcance con tal de que sus hijos pudieran llevarse un poco de comida a la boca. Pero mientras Enzo se refugiaba en la pelota (en las calles de su barrio y en las inferiores de Deportivo Maipú), su madre lo instaba a que se alimentara bien e hiciera los deberes.
Enzo Pérez comenzó de chico en Deportivo Maipú, el club de su ciudad en Mendoza.
Una nueva vida para Enzo Pérez y su familia
Pero todo cambió cuando Enzo al final decidió dejar los estudios y dedicarse completamente al fútbol. Con apenas 16 años, tomó las riendas de su propio futuro y salió a golpear las puertas de Godoy Cruz, donde con el talento de sus piernas, sabía que le daría una vida mejor a su familia.
Desde ahí, no hizo más que subir: alcanzó la máxima categoría del fútbol argentino, ingresó a Estudiantes, consiguió su primer título local y la Copa Libertadores, tuvo una pasada respetable por el Benfica, llegó a la Selección Argentina y obtuvo un subcampeonato mundial antes de llegar al Valencia CF.
El sueño del pibe: jugar en River
Su recorrido en esta historia hubiera quedado vacío sin llegar al equipo que siempre amó de corazón. Por eso, cuando Marcelo Gallardo y Francescoli lo llamaron para formar parte del ‘Millonario‘, Enzo no lo pensó dos veces y dijo que sí. Una charla con los dirigentes blanquinegros y Enzo ya era parte del equipo de sus sueños: River Plate.
Enzo demostró rápidamente ser una incorporación acertada en el equipo del ‘Muñeco‘. Consiguió la Supercopa Argentina y la Copa Libertadores de 2018, las dos contra Boca Juniors (ferviente rival del club basado en el barrio de Núñez). Para colmo, Enzo no sólo es un excelente mediocampista: ha demostrado una y otra vez ser un gran arquero. En este rol se destacó en 2021 contra Independiente Santa Fe donde, con Pérez en la portería, vencieron a los colombianos 2-1.
Victoria de River Plate ante Independiente Santa Fe. Enzo Pérez dejó descansar los botines ese día para calzarse los guantes.
Durante años aseguró que “Jugar en River es mi sueño y el de mi familia“. Hoy por hoy, es una frase que sigue vigente en Enzo al principio de cada partido cuando viste los colores de ‘La Banda‘. El chico que ayer no tenía que comer y que hoy se ganó un lugar entre los máximos ídolos de River.