Carlos Presti y el riesgo de una Defensa hemipléjica
Por estas horas el ministro de Defensa, Carlos Presti, ofrece en Washington apoyo militar a Donald Trump y negocia la compra de helicópteros para el ejército.
24 de marzo de 2026 - 12:40
Por estas horas ya es de conocimiento público que el ministro de Defensa, Teniente General Carlos Presti, se encuentra en la capital de USA acompañado de una media docena de generales y coroneles para sostener encuentros con altos funcionarios de la ahora renombrada “Secretaria de Guerra”, ensayando el argentino una suerte de toma y daca: él ofrece ayuda y pide material bélico (a precio módico).
En esta ocasión lo que desvela al ministro que luce en su pecho un identificador que dice Ejercito Argentino y no Ministerio de Defensa es poder adquirir a un 50% de su valor una serie de helicópteros militares Black Hawkheh que el ejército estadounidense se apresta a descartar ya que están migrando a un sistema de armas similar pero autónomo es decir sin pilotos.
Estas versátiles aeronaves de mediano porte vieron la luz en 1978 y fueron concebidos como resultado de las lecciones aprendidas por el ejercito de USA durante la guerra de Vietnam resultando muy versátiles para el transporte de tropas en terrenos difíciles. De las 10 unidades en danza, Presti quiere asegurarse al menos 4 para fin de este 2026.
Dado que esta crónica aspira a ser más estratégica que táctica dejaré para las revistas especializadas el detalle de las bondades y carencias de este sistema de armas.
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La defensa multidimensional
Resulta ser una verdad de Perogrullo que el planeamiento de un sistema de defensa debe necesariamente atender no solo a la soberanía territorial sino además a los espacios marítimo y aéreo.
En el siglo XXI el tema se torna mas complejo ya que se debe agregar el ciber espacio como lo que podríamos llamar “la 4ta. dimensión”.
No son pocos los analistas navales que ven con preocupación la aparente falta de atención que las actuales autoridades del PEN y de la cartera de Defensa prestan a la consolidación de una efectiva defensa de los espacios marítimos nacionales.
Un veterano profesor de estrategia naval en diálogo con este cronista resume: “Veo con preocupación como se planifica la compra de helicópteros, vehículos de tracción 8x8 y una diversa cantidad de armamento para conjurar potenciales amenazas sobre objetivos estratégicos terrestres sin ninguna aparente planificación sería para la custodia y defensa de un litoral marítimo tan extenso que duplica la superficie emergida de Argentina."
Y agrega.” Es extraño que aún en momentos en donde los bloqueos navales definen desde la estabilidad de un gobierno hasta la zozobra del comercio marítimo internacional (de Cuba y Venezuela hasta Ormuz) a nivel local no se llega a vislumbrar la importancia política, estratégica y económica que el Atlántico Sur tiene para Argentina”.
Si no es lo parece
La llegada – por primera vez en el actual ciclo democrático- de un militar (y encima en actividad) al Ministerio de Defensa permitió albergar esperanzas en buena parte de la comunidad militar sobre el casi seguro salto cualitativo que tendría la ponderación del sector castrense en el poder político nacional.
Para desilusión de muchos, el actual ministro blindó su gestión de camaradas de armas, entronizando a compañeros de promoción en cargos tales como la Jefatura del Ejército Argentino y la Secretaria de Estrategia y Asuntos Militares (virtual viceministro) otros generales y coroneles en actividad y retiro ocuparon casi la totalidad de las secretarias y subsecretarias y hasta la recién nacida OSFA (Obra Social de las Fuerzas Armadas) quedo teñida de verde en un 80%.
Podría tratarse solo de una preferencia del Ministro soldado hacia personas que gozan de su confianza, pero en realidad lo que parece es más bien una suerte de perinola con un gigante “Tomo Todo porque los hermanos Milei me bancan".
Una oportunidad perdida sin lugar a duda ya que si bien el Jefe del Estado Mayor Conjunto es un Vicealmirante, ese cargo sigue siendo un cargo militar. El acceso uniformado a la política de defensa quedó vedado para marinos y aviadores con lo cual Presti está tuerto en materia de asesoramiento en adquisiciones militares.
Perinola para el 23/10 pero... no es el fin de la historia.
Si Storni viviera no sería libertario
Hace casi 100 años un oficial de jerarquía intermedia en el escalafón naval (El por entonces Capitán de Fragata Segundo Storni) planteo en forma tan sencilla como magistral la cuestión de los Intereses Marítimos Argentinos redefiniendo el concepto de poder naval a una sumatoria de actores que excedían a la propia Armada Argentina.
El hoy reputado como prócer naval Vicealmirante Storni, llamó la atención sobre los recursos pesqueros, la actividad de la Marina Mercante y la Industria Naval entre otras cosas.
En el presente y tal vez sin haber leído su obra, los estrategas de potencias tales como USA, Rusia, China y otros 90 países con litoral marítimo aplican a rajatabla los conceptos de Storni fortaleciendo su poder naval y marítimo.
Aproximadamente 6.500.000 Km2 de la patria se encuentran sumergidos contando el mar territorial, la zona contigua, la zona económica exclusiva y la extensión de la plataforma continental de casi 1.700.000 km2 concedidos recientemente por la ONU.
Los intereses para proteger y defender en tan vasta superficie van desde la pesca a los recursos del lecho y subsuelo marinos, la soberanía marítima y la neutralización de amenazas para la integridad territorial provenientes de altamar, además de la salvaguarda de la vida humana en el mar en una superficie que excede la anterior y que llega a los 18.000.000 de km2.
Insoslayable dejar de lado los intereses y protección de la porción antártica reclamada por Argentina y los irrenunciables derechos soberanos sobre las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.
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Armada Argentina, sin modernizar pero ofrecida para el Estrecho de Ormuz.
Nunca tanto fue custodiado con tan poco
Aunque suene políticamente incorrecto decirlo, la última vez que Argentina tuvo un plan serio de reequipamiento naval fue durante el gobierno de facto conocido como Proceso de Reorganización Nacional. La última unidad de combate naval incorporada a la Armada fue la corbeta ARA “Gómez Roca” construida en Astilleros Rio Santiago integrando una serie de 6 unidades encargadas a fines de la década del 70.
Hoy no solo se carece de proyectos concretos de construcción en el exterior, sino que además la diezmada industria naval nacional no estaría en condiciones de encarar un proyecto de construcciones navales de mediano o gran porte.
De las casi tres decenas de unidades navales que hoy integran la flota de mar, a la hora de evaluar poder de fuego real habrá que descontar a la Fragata Libertad, al rompehielos Alte. Irizar a los buques logísticos y de transporte, a los avisos rusos adquiridos con 40 años de antigüedad, a la escuadrilla de ríos , a las patrulleras oceánicas las que si bien son de última generación son embarcaciones mas aptas para tareas policiales que militares y a algunas otras embarcaciones menores.
El saldo de la cuenta arroja 3 destructores y 6 corbetas lo que en modo alguno quiere decir que en caso de tener que operar en un escenario real las mismas estén en condiciones de hacerlo con eficiencia y seguridad para sus propios tripulantes.
Aquella Armada poderosa que en 1933 se dio el lujo de incorporar 3 submarinos a estrenar y al mismo tiempo, hace 8 años que carece de unidades submarinas y nada parece estar haciéndose para contar con al menos uno.
La Aviación naval quedó reducida a un puñado de helicópteros y un tibio reequipamiento en materia de patrullado marítimo con la adquisición del sistema de armas Orion P-3 y no mas que esto.
Situación terminal
La defensa -lo vemos a diario- o es integral y en todos los espacios o no es una defensa confiable. Los tanques no vuelan ni navegan y quien gana en las aguas y llega a las costas es más difícil de ser contenido por muchos vehículos blindados que se tengan. No es una cosa o la otra, son todas las cosas actuando en conjunto.
Un factor tan importante como el cubrimiento de las necesidades tácticas de la Armada es el hecho de mantener al personal entrenado y motivado. Así por ejemplo será cada vez más difícil captar vocaciones submarinas en una Armada que sabe que si mañana mismo se decidiera la compra de submarinos pasarán al menos diez años hasta que efectivamente se cuente con el primero.
Digamos por último que de no producirse en el corto plazo una renovación de la flota de mar, por mucho esfuerzo que realicen las tripulaciones (que lo hacen) la obsolescencia que hoy dificulta al país interactuar con flotas amigas llegará a inmovilizar directamente a todo el parque naval.
En este contexto el ministro y general Presti puede hacer dos cosas, usar su capacidad militar para ilustrar al poder político y marcar la diferencia o hacer la plancha conformándose con tener más o menos contento a su pago chico.
Un camino le promete esfuerzo, dolores de cabeza y tal vez una fructífera y relativamente corta gestión.
El otro le garantiza el disfrute de las mieles del poder, mucho viaje al exterior para planificar vaya uno a saber que cosas y al menos dos años de reinado.
Ah, también esta aquello de pasar a la historia como un soldado ejemplar o solo como un político más.