Ante cualquier complicación o molestia, siempre hay que consultar al médico. Además, se pueden tener en cuenta estos remedios caseros para dejar de roncar.
*Dormir de costado: Al acostarse boca arriba, la lengua cae hacia atrás, por lo cual estrecha las vías respiratorias y obstruye parcialmente el flujo de aire.
*Elevar la cabecera de la cama: Elevar la cabecera de la cama unos 10 cm puede ayudar.
*Limitar o evitar el alcohol y los sedantes: Evitar consumir bebidas alcohólicas al menos dos horas antes de acostarse. Los sedantes y el alcohol deprimen el sistema nervioso central, por lo que se ocasiona una relajación excesiva de los músculos, incluidos los tejidos de la garganta.
*Dejar de fumar: La suspensión del consumo de tabaco puede reducir los ronquidos,
*Cena liviana: Una comida pesada hará que el estómago se llene y acabe presionando el diafragma,el músculo que hay entre la cavidad abdominal y la pectoral, y que juega un papel importante en la respiración. Al cenar ligero, se respira mejor.
*Hacer actividad física regularmente: Esto se asocia con menos trastornos respiratorios del sueño, según un estudio publicado en The American Journal of Medicine. La actividad física aumenta el tono muscular de las vías respiratorias superiores y la grasa de la faringe parece redistribuirse incluso si no se acaba perdiendo peso. Moverse habitualmente mejora, además, el control de la respiración.
Por otro lado, un estudio publicado en la revista Chest indicó que realizar a diario determinados ejercicios de lengua y boca podrían ayudar a disminuir los ronquidos.
Los 4 ejercicios son:
-Empujar la punta de la lengua contra el paladar y después deslizar la lengua hacia atrás todo lo posible. De adelante hacia atrás.
-Doblar la lengua hacia arriba y presionarla por completo contra la parte trasera de los dientes cubriendo todo el paladar.
-Presionar con la punta de la lengua la parte inferior de la boca, la zona de los dientes delanteros, apoyando la lengua sobre el suelo de la boca.
-Decir la vocal ‘a’ mientras se lleva la lengua hacia la parte posterior del paladar, haciendo presión como si fuese a tocar con la úvula o campanilla.