Las personas que hacen sentadillas a diario no sólo se fortalecen, sino que se mueven como si fueran más jóvenes: las articulaciones se mantienen más fluidas, el metabolismo permanece más rápido e incluso la energía se mantiene más alta durante todo el día.
Se requieren nada más que 60 segundos diarios de sentadillas, no tanto por el músculo, sino por la movilidad, la postura y que el cuerpo experimente una sensación más joven.
Una simple sentadilla tiene el poder de transformar el metabolismo y la energía en cuestión de segundos, ya que no son solo un ejercicio de piernas. Se trata del movimiento humano más fundamental, diseñado para despertar cada fibra del ser.
Al realizar sentadillas se están activando los grupos musculares más grandes del cuerpo, lo que dispara la liberación de hormonas naturales, mejora la circulación de forma instantánea y lubrica las articulaciones.
Es literalmente un "reset" para el sistema nervioso después de pasar horas sentados frente a una pantalla.
Incorporar este movimiento en la rutina diaria no solo esculpe el físico, sino que mejora postura, potencia la fuerza funcional y devuelve la agilidad que la vida sedentaria roba.
lncorporar esta práctica todos los días contribuye a reducir las curvas y los picos de glucosa, a mejorar la salud metabólica, la del cerebro, el cual se entera con unas neurotrofinas divinas que se está haciendo trabajo muscular, enumera.
Marcos Apud, licenciado en Psicología por la Universidad del Salvador (USAL) y magíster internacional en psicoterapia cognitiva por la Universidad de Santiago de Chile (USACH), muestra en su cuenta de Instagram @marcosapud_ok cómo una mujer de 94 años llamada Mabel aprendió sola a tomarse de la bacha de la cocina y bajar las rodillas 10 veces y, asimismo, ir hacia adelante apoyada en las puntas de los pies.
lncorporar esta práctica todos los días contribuye a reducir las curvas y los picos de glucosa, a mejorar la salud metabólica, la del cerebro, el cual se entera con unas neurotrofinas divinas que se está haciendo trabajo muscular, enumera.
Agrega que son fundamentales las sentadillas para fortalecer las piernas y claves para tener fuerza en los cuádriceps, en los isquiotibiales, en los glúteos, a fin de una persona mayor se pueda levantar solas del inodoro a los 94, a los 100, a los 110, o todo lo que la vida regale.
Afirma que tener una vida larga y con plenitud es algo para lo que todos los días vamos sembrando un poco más a fin de enriquecer el capital que está formando esa reserva biológica.
Insta a aplicar un método, un sistema y acompañamiento para potenciar los pilares del bienestar, como el sueño, la alimentación, actividad física, gestión del estrés, implementación, contacto con la Naturaleza e higiene electromagnética.
Envejecer, una gran mentira
Puntualiza a continuación que se ven jóvenes caminando como viejos y viejos viviendo como guerreros. "La diferencia no es la edad, sino la disciplina, que hace algo increíble: da libertad, y la pereza hace algo peor, roba la vida antes de tiempo", señala.
El entrenador de adultos mayores venezolano califica de gran mentira envejecer. Y aclara que la mayoría de la gente no envejece, se abandona, y que no es la edad la que le destruye el cuerpo, sino la comodidad: a los 20 dejan de moverse, a los 30 dejan de cuidarse, a los 40 el cuerpo empieza a cobrar la deuda, y después dicen es la edad: No, es el abandono.
Añade que el cuerpo humano es una máquina extraordinaria, pero que tiene una regla simple: lo que no se usa, se pierde, músculo que no trabaja, se va, articulación que no se mueve, se endurece, mente que no desafía, se apaga.
Puntualiza a continuación que se ven jóvenes caminando como viejos y viejos viviendo como guerreros. "La diferencia no es la edad, sino la disciplina, que hace algo increíble: da libertad, y la pereza hace algo peor, roba la vida antes de tiempo", señala.
Repetir hábitos simples
La mayoría de las personas busca soluciones complejas para mejorar su salud, cuando muchas veces los cambios más poderosos nacen de hábitos simples repetidos durante años.
Tener fuerza no es solo una cuestión estética. Es una de las inversiones más importantes que se pueden hacer para el futuro.
Mantener una buena masa muscular y conservar la capacidad de moverse con autonomía están directamente relacionados con la calidad de vida, la independencia y el bienestar a medida que pasan los años.
No importa la edad actual. Lo importante es empezar a construir esa reserva biológica que acompañará durante las próximas décadas, exhorta.
Porque la longevidad no consiste solamente en vivir más, sino en llegar a esos años con energía, movilidad y libertad para disfrutar la vida, concluye.
La moraleja: cada noche, mientras se duerme, el cuerpo trabaja para reparar, proteger y regenerar.
Cada vez que la persona se mueve, le recuerda que ha nacido para vivir, no para sobrevivir.
La salud no depende de un solo gran cambio, sino de las pequeñas decisiones que se toman cada día.