
Y es que, un equipo de científicos de la Universidad de Burdeos, en Francia, ha encontrado una relación entre la aparición de estas enfermedades y la cantidad de pescado consumido.
El estudio fue publicado en la revista Neurology recientemente, y es de suma importancia para hacer cambios en la dieta e incluir este alimento tan famoso por sus propiedades para el cerebro y el corazón.
Para el estudio, los científicos analizaron los hábitos alimenticios y las resonancias magnéticas cerebrales de 1.623 personas mayores de 65 años. Ninguna padecía accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardiovasculares o demencia.
Los investigadores dividieron los datos en cuatro grupos de acuerdo a la frecuencia con que los participantes comían pescado:
Luego, compararon esa cantidad de consumo de pescado con la cantidad de signos de enfermedad vascular.
¿Qué hallaron? El estudio concluyó que cuanto más frecuente las personas comían pescado, menos signos de daño mostraban en la resonancia magnética cerebral, sobre todo en personas de 65 a 69 años.
Los investigadores señalaron:
Lo que indica que este alimento puede ayudar a prevenir enfermedades vasculares cerebrales.
Las enfermedades cerebrovasculares hacen referencia a a las enfermedades que aparecen cuando la circulación se ve afectada hacia nuestro cerebro, buen sea de manera temporal o permanente. Entre las condiciones vasculares cerebrales más comunes están:
Ocurre tras el estrechamiento de alguna de las arterias cerebrales por la aparición de un trombo que bloquea la circulación de sangre.
Se produce cuando un trozo de placa (embolo) de alguna arteria que se desprende y que llega al cerebro.
Ocurre cuando se rompe una aneurisma (dilatación anormal de una zona débil de un vaso sanguíneo dentro del cerebro). Este tipo de hemorragia es muy perjudicial por las secuelas que deja.
A menudo se producen debido a la presión arterial no controlada. Se trata de la rotura de un vaso sanguíneo, pero en la superficie del cerebro.