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El Manchester City jugará la final del Mundial de Clubes contra el Fluminense.
A pesar de no contar con Erling Haaland por lesión, el quipo inglés dominó el encuentro de principio a fin. A lo largo de los primeros 45 minutos tuvieron el 80% de la posesión y 13 remates (4 al arco). El Urawa Red Diamons, en cambio, salió a defenderse y aguantar al partido. Esta estrategia le resultó al equipo japonés durante gran parte del primer tiempo, hasta que el defensor central noruego, Marius Høibråten, se metió un gol en contra a los 45 minutos del primer tiempo, cuando intentó despejar un centro desde la derecha.