La selección fantasma que le ganó a Bolivia previo al Mundial
Un equipo entrenado para aclimatarse a la altura de Bolivia abandonado a su suerte por la AFA. Esta es la historia de selección fantasma.
26 de septiembre de 2023 - 10:51
Se acercaba la Copa del Mundo de Alemania 1974 y Argentina estaba bajo presión por clasificar (la altura de Bolivia le había jugado una mala pasada previamente y había quedado fuera del Mundial anterior). Fue por eso, y debido a que la albiceleste volvía a compartir grupo con la verde, que se decidió entrenar un equipo aclimatado a la falta de oxígeno para su revancha con Bolivia, aunque esta selección fantasma tuvo contratiempos.
Formando un equipo mayoritariamente juvenil, al ayudante técnico Miguel Ignomiriello se le ocurrió mandarlos a entrenar a la ciudad jujeña de La Quiaca, a 3400 metros sobre el nivel del mar. De esta manera, los jugadores estarían aclimatados a la altura cuando les tocara visitar el Estadio Hernando Siles (a 3.580 m.s.n.m.).
Sin comida ni ropa y teniendo que luchar para sobrevivir, la selección fantasma se entrenó en Tilcara, Jujuy.
Sin embargo, aquí empezaron a aparecer los contratiempos: debido a que el hotel donde iban a alojarse estaba en reparación, los jugadores se trasladaron a otro de peores condiciones en Tilcara. Para colmo, la AFA, que había prometido enviar apoyo económico y los insumos necesarios (como ropa deportiva o alimentos) no cumplió. Totalmente abandonados a su suerte, casi como si no existieran, este plantel fantasma inició su preparación en Humahuaca.
La extenuación de los largos viajes hasta el lugar de entrenamiento, el agobiante calor e incluso la inexistencia de dinero hicieron que algunos renunciaran. Ese fue el caso de Merlo y López, acostumbrados a la comodidad que ofrecía River Plate, de donde venían. Obligados a jugar amistosos para poder comer, el equipo sin darse cuenta comenzaba lentamente a aclimatarse a la altura.
El calor abrasador y las malas condiciones desanimaron a más de uno. Merlo y López se dieron de baja al poco tiempo por estas razones.
Su propio instinto de supervivencia los sacó adelante, pero lo peor de todo es que nadie conocía lo que les pasaba. Así es que decidieron sacarse una foto con unas capuchas hechas de cartulina blanca y enviarla al diario boliviano Hoy. Empezaba la leyenda de la selección fantasma.
La selección fantasma embrujó el Hernando Siles
Semanas atrás, sin tener que soportar la altura, la selección titular había aplastado 4-0 a Bolivia en La Bombonera (y empatado con Paraguay 1-1). Ahora, el 23 de septiembre, en el Hernando Siles de La Paz, era la selección fantasma la que se enfrentaba al plantel boliviano.
Con uniformes sin nombres y varios talles más grandes (de nuevo la AFA brillaba por su desconsideración) y después de haber transitado todo tipo de aflicciones, Argentina salió a ganar.
La AFA fue desatenta con los jugadores incluso cuando enviaron los uniformes, más grandes y sin nombre. Aun así, el plantel superó las adversidades.
Un empate o una derrota significaría volver a la misma situación de cuatro años antes, y si Paraguay vencía sobre Bolivia (como terminó ocurriendo), el fracaso no era una opción si Argentina quería clasificar.
Bolivia no jugaba en un Mundial desde 1950 (tendría que esperar hasta 1994 para hacerlo), pero más llamativo aún fue que cuatro “fantasmas” terminaron jugando en la Copa del Mundo del ’74: Fillol, Glaria, Kempes y Poy. Y aún más llamativo, que el partido coincidió con las elecciones presidenciales de Argentina (donde el peronismo saldría dominante sobre el radicalismo).