El gol del abrazo: el festejo de Carreño en mitad de la violencia
Un 27 de enero de 2002, el estadio José María Minella fue testigo de un Superclásico que contrastaba la euforia en la cancha con la violencia en las tribunas. Boca Juniors, liderado por jóvenes talentosos, dominaba a River 3 a 0 cuando Ariel Carreño corrió a abrazar al juez de línea, un momento que quedó para la historia.