Pocos movimientos en junio en las concesionarias.
Sobran autos 0km
Cabe destacar que el mercado argentino permaneció virtualmente cerrado a las importaciones durante varios años. Esto había generado un microclima en el que las terminales nacionales dominaban las ventas y los concesionarios los tiempos de espera, añadiendo margen extra en negociaciones con los usuarios.
Según datos de ACARA a mayo del 2026 había más de 130.000 unidades en stock en Argentina. Una cifra que no se veía hace años.
Con una oferta distinta y ahora dominada por las importaciones, la tendencia de los consumidores tuvo dos etapas recientes bien marcadas. La primera se produjo el año pasado, con un crecimiento contundente en las ventas que fue empujada por la demanda contenida durante años de cerramiento; y la segunda es la que se expone en la actualidad, con una posición de espera entre los consumidores ante la expectativa creciente por una posible baja efectiva en los precios.
Al mismo tiempo, el efecto de estas nuevas condiciones de mercado no se evidenciaron únicamente en concesionarios, sino también en las terminales. Con una merma sostenida en la producción por caída en la demanda interna y externa, las plantas moderaron sus ritmos de fabricación para no agolpar más stock y generar más presión sobre los precios.
El stock de autos es grande en Argentina y empuja precios hacia abajo.
El dólar hace lo suyo
Bajo este escenario, las terminales y concesionarias quedaron prácticamente sin margen de maniobra para trasladar a precios las presiones propias de la economía. Entre ellas, la inflación y el movimiento del dólar.
Si bien algunas marcas habían tomado como política continuar actualizando las listas mensuales en base a la inflación optando por aplicar descuentos importantes y así incentivar las ventas, esta estrategia se consumió ante una demanda alicaída. El siguiente paso fue no trasladar aumentos importantes a las listas de precios y absorber el golpe inflacionario resignando margen.
En lo que respecta al dólar, su reciente despertar y reacomodamiento en torno a los 1.500 pesos derivó en un dilema muy importante tanto para fabricantes como para vendedores. El mismo plantea la posibilidad de actualizar precios en base a ese factor y generar una mayor caída en las ventas, o absorber el movimiento cambiario como gesto de incentivo.
Así las cosas, la presión en las terminales y concesionarias sería grande ante el fin definitivo de un escenario de altos márgenes que se prolongó por años y que había facilitado cumplir con los rendimientos que demandaban las casas matrices en Norteamérica, Japón y Europa.
Más noticias en Urgente24:
Gobernadores con Diego Santilli pensando en Luis Caputo: Clave del 'take over'
Cavallo cuestiona el RIGI y señala el verdadero obstáculo para la economía
Ola de calor: mil muertos en Francia; quedan 3 países sudamericanos sin presidentas
Google te soluciona la vida con su nuevo generador de imágenes IA Nano Banana Lite