En ese texto se decía que "las ventas de cambio a residentes en concepto de servicios y rentas deben ser realizadas con cheque propio del cliente o con débito a la cuenta a la vista del cliente en una entidad financiera local, por alguna de las modalidades de medios de pago vigentes". Era el final del punto, lo que generaba confusión, lo que finalmente fue clarificado.
Con esta medida, quienes no tengan su dinero dentro del sistema bancarizado no podrán acceder a la compra de dólares, más allá de que tengan autorización de la AFIP.
Además el Banco Central sumó otra traba más a las operaciones en moneda extranjera que está en línea con las vigentes. Desde hoy tampoco se podrán pasar a dólares los créditos hipotecarios. La fecha en la que se tenía que cumplir la medida era la del 31 de octubre, pero finalmente el Gobierno adelantó la decisión.
La presidenta del Banco Central Mercedes Marcó del Pont esgrimió las razones por las cuales el Gobierno profundizó aún más las restricciones a la compra de divisas. "No tenemos escasez estructural de dólares, pero no podemos darnos el lujo de que se desplacen fuera del circuito de la producción y que queden ociosos", declaró.
La funcionaria afirmó que los dólares tienen que servir "para ser utilizados permanentemente para garantizar el crecimiento económico".