Caputo, a todo o nada
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya puso rumbo a Washington con su equipo. En su agenda figuran reuniones con el Tesoro, con el staff del FMI y con la propia Georgieva. El objetivo es cerrar un paquete que refuerce reservas y, de paso, desinfle el riesgo país, que ronda los 1.260 puntos básicos pese al rebote de los bonos.
La City lo traduce en términos simples: si el salvavidas Estados Unidos se concreta, Argentina gana oxígeno y tiempo. La City lo traduce en términos simples: si el salvavidas Estados Unidos se concreta, Argentina gana oxígeno y tiempo.
Si no, el frente cambiario puede volver a complicarse de inmediato.
Lo que está en juego
El escenario no es menor. Argentina ya tiene un programa con el FMI por US$ 20.000 millones, del cual recibió US$ 12.000 millones. El próximo desembolso de US$ 2.000 millones está en revisión, con un waiver concedido en septiembre por incumplimiento en la meta de reservas.
El problema de fondo es político: el FMI exige que Milei logre apoyo interno para garantizar que el programa sea sostenible. Sin gobernabilidad, la ayuda externa puede transformarse en otro préstamo fallido más en la larga lista argentina.
El termómetro local
Mientras Caputo viaja, el Banco Central (BCRA) publicó sus cifras:
-
Reservas: US$ 42.698 millones.
-
Tipo de cambio minorista: $1.454,86 por dólar.
-
Tasas: TAMAR en 42% TNA y BADLAR en 40,38% TNA.
Las reservas están lejos de ser un colchón sólido y el Central no intervino en el mercado. El dólar oficial se mantiene, pero la presión en los paralelos es latente.
Estados Unidos y el FMI juegan un rol decisivo en el tablero argentino. Georgieva abrió la puerta y Bessent puso la cifra: hasta US$ 20.000 millones. Caputo viaja con la misión de transformar promesas en billetes, consciente de que sin ese respaldo el plan económico se queda sin combustible.
La clave no está solo en los dólares que entren, sino en el respaldo político que Milei pueda construir puertas adentro. Porque la historia argentina enseña que los salvatajes sirven para ganar tiempo, pero sin consenso se derrumban más rápido de lo que llegan. La clave no está solo en los dólares que entren, sino en el respaldo político que Milei pueda construir puertas adentro. Porque la historia argentina enseña que los salvatajes sirven para ganar tiempo, pero sin consenso se derrumban más rápido de lo que llegan.
Más noticias de Urgente24
Éxito total: La película que se lleva todos los aplausos de la crítica
Tiene 6 episodios y es la miniserie más inteligente y entretenida del momento
Posteos no, dinero cash: El mercado condiciona a Scott Bessent, Javier Milei y Luis Caputo
La bomba Espert le quema a Milei, que 'finge demencia' (y ordena a Bullrich)
Champions League: Barcelona 1-2 PSG, los catalanes vuelven a perder con los parisinos